Francisco Redondo Benito
Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
A Ana María Estepa Román, compañera poeta en la jungla de otro portal de poesía que no era este.
¿Y yo callado, mudo, silente, Ana María?
Como un árbol naciste de las frondas del foro
y fuiste afianzando tu poder día a día:
hoy te seguimos todos con las voces a coro.
Tu estatura te eleva sobre hierbas rastreras,
te da la savia fuerte de grandes vegetales,
te permite el disfrute de las luces primeras
y la vista infinita de las aves caudales.
Conservas sin embargo la ternura menina
de las flores que emite tu lira recatada,
trasladando el misterio del alma femenina
a los perfumes hondos que inundan tu enramada.
Deja que me resguarde mientras mi canto agoto
en las sombras amenas que brinda tu espesura;
mi corazón cansado se acogerá al ignoto
encanto que, pujante, tu juventud procura.
¿Y yo callado, mudo, silente, Ana María?
Como un árbol naciste de las frondas del foro
y fuiste afianzando tu poder día a día:
hoy te seguimos todos con las voces a coro.
Tu estatura te eleva sobre hierbas rastreras,
te da la savia fuerte de grandes vegetales,
te permite el disfrute de las luces primeras
y la vista infinita de las aves caudales.
Conservas sin embargo la ternura menina
de las flores que emite tu lira recatada,
trasladando el misterio del alma femenina
a los perfumes hondos que inundan tu enramada.
Deja que me resguarde mientras mi canto agoto
en las sombras amenas que brinda tu espesura;
mi corazón cansado se acogerá al ignoto
encanto que, pujante, tu juventud procura.