El olmo ya ceniciento
en su corteza dorada
eleva su salmo al viento
de la estepa castellana:
SALMO I
En esos campos arropados
de verde -naciente el trigo-
de un sol de acero que brilla,
¡Aún vive Antonio Machado
en sus campos de Castilla!
SALMO II
No importan los nubarrones,
que acompañaron su vida
ni si el olmo centenario
tenia profunda la herida,
SALMO III
Sobre esos campos dorados
de intensa luz amarilla
con los trigos degollados
por la guadaña que brilla,
!Aún vive Antonio Machado
en sus campos de Castilla¡
ALELUYA
Aunque naciste en Sevilla
con naranjos incendiados
tu voz por siempre a quedado
en la Soria de Castilla
JSS
Copyright julio 2017