ASTRO_MUERTO
Poeta fiel al portal
.
.
.
¡A cuál tonto qué dogma!, dice,
con el ego colgando del teorema,
en el aspecto, propio del estudio en que se mueve;
especula 12 veces, 6 comprueba,
y en suma, con la fórmula,
coagulada en su inmutable postura,
se pregunta como todos los mortales,
y dice ¿y cómo? y se repite, ¿y por qué?
con la mirada de constante en que se sirve,
cual perfecto
paso matemático,
cual irrefutable
constante universal y suma y sigue.
Y sábelo todo, porque sus reglas
son indestructibles, y sabe nada,
porque sus marcos teóricos,
son perfectos cuadrados
y no puede ver sin el ojo del compás.
Y anda, negando su existencia propia,
con el orgullo atornillado en el diploma,
por despojar de alma
a quien se cruce por delante,
matando a Dios con cada cálculo suyo
y postulando, esto es un bosón,
esto otro es un fermión,
sosteniéndolo a muerte cual dogma,
y luego, dice, ¡a cuál tonto qué dogma!
.
.
.
.
.
¡A cuál tonto qué dogma!, dice,
con el ego colgando del teorema,
en el aspecto, propio del estudio en que se mueve;
especula 12 veces, 6 comprueba,
y en suma, con la fórmula,
coagulada en su inmutable postura,
se pregunta como todos los mortales,
y dice ¿y cómo? y se repite, ¿y por qué?
con la mirada de constante en que se sirve,
cual perfecto
paso matemático,
cual irrefutable
constante universal y suma y sigue.
Y sábelo todo, porque sus reglas
son indestructibles, y sabe nada,
porque sus marcos teóricos,
son perfectos cuadrados
y no puede ver sin el ojo del compás.
Y anda, negando su existencia propia,
con el orgullo atornillado en el diploma,
por despojar de alma
a quien se cruce por delante,
matando a Dios con cada cálculo suyo
y postulando, esto es un bosón,
esto otro es un fermión,
sosteniéndolo a muerte cual dogma,
y luego, dice, ¡a cuál tonto qué dogma!
.
.
.