Darío Nervo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un viejo atardecer oxidado
se ha incrustado involuntario en mis pupilas ,
forzando la voluntad de mi inspiración ,
obligándome a escurrir la tinta
de la pluma mágica de versos
sobre una virgen hoja pálida,
que silenciosa llama las caricias de mis letras .
Y en ése trágico momento
la inspiración se oculta en el dorso de la nada,
y yo me pregunto : ¿A dónde has ido inspiración de mis versos ?
Continuo viendo el sol que se entrega
en los brazos de la noche detrás del horizonte,
y de repente surge fría
y ajena de luz : la noche.
Y un pequeño grupo infinito de estrellas revueltas entre las nubes del cielo
resaltan sobre mis ojos cansados;
La brisa fresca, el silencio, el rocío superficial sobre un jardín ajeno,
¡ todo es tan hermoso!
Y yo me pregunto: ¿ A dónde has ido inspiración de mis versos que no te encuentro ?
Me lleno de un enojo cercano y contagioso
buscando un sencillo verso;
desesperado adhiero mis ojos macilentos
a la ventana que limita al infinito
sobre la artesonada terraza de mi mente
a ver el silencio moverse entre la nada
mientras el peso de mis párpados
se añade a mi cansancio,
y yo me pregunto :
¿A dónde has ido inspiración de mis versos , que no te encuentro ?
Última edición:
::