averapaz
Poeta recién llegado
Una noche, una mirada, una sonrisa.
Las palabras de los sueños que en otra época eran prohibidas, hoy, cuando al fin fueron despertadas y liberadas, ya no tienen ningún sentido, ya no valen; porque en otra época eran impensadas y hoy son insuficientes; en otra época eran sueños, hoy son sólo palabras.
Será porque el pasar de los días alimenta la aurora en el corazón, será por nuestra perseveridad que intensifica la presión sanguínea o será por la necesidad pura que tienen los sentimientos de expresarse y transmitirse de manera abstracta. En una mirada profunda y esperanzadora, en una sonrisa liberadora de pesadillas, en un abrazo aplastador de miedos, en el palpitar agitado por la emoción o en un beso cósmico... en una noche de amor.
Las palabras no alcanzan porque a pesar del tamaño del sentimiento nuestros corazones son capaces de escaparse y volar a otro mundo... allá, a donde van las montañas entre la niebla...
Las palabras de los sueños que en otra época eran prohibidas, hoy, cuando al fin fueron despertadas y liberadas, ya no tienen ningún sentido, ya no valen; porque en otra época eran impensadas y hoy son insuficientes; en otra época eran sueños, hoy son sólo palabras.
Será porque el pasar de los días alimenta la aurora en el corazón, será por nuestra perseveridad que intensifica la presión sanguínea o será por la necesidad pura que tienen los sentimientos de expresarse y transmitirse de manera abstracta. En una mirada profunda y esperanzadora, en una sonrisa liberadora de pesadillas, en un abrazo aplastador de miedos, en el palpitar agitado por la emoción o en un beso cósmico... en una noche de amor.
Las palabras no alcanzan porque a pesar del tamaño del sentimiento nuestros corazones son capaces de escaparse y volar a otro mundo... allá, a donde van las montañas entre la niebla...