Orlando Pérez Torranzo
Poeta recién llegado
A dos pasos
Tu silueta se amontona
sobre mi frente, ya tarde
cuando el corazón no arde
y el deseo desentona;
cuando el alma se almidona
y la garganta, y el ceño.
Vida, este amor es un sueño
que me empujó rumbo a ti.
Vida, yo te conocí
siendo cenizas de leño.
Mi propuesta no es un duelo.
Por el tiempo necesario
no quiero ser tu adversario
ni lágrima, ni pañuelo.
No pondré el mismo señuelo
que utiliza -ya caduca-
el manto que se acurruca
a dos pasos de la sombra.
Camina sobre mi alfombra
mientras te beso la nuca.
Una arruga y otra adentro
permiten guardar amores
entre penas y temores
malnacidos. Hoy te encuentro
debajo de mí, en el centro
de un abrazo. Así tenerte,
vida… Me siento más fuerte
en el camino, y un poco
más, por amar como un loco
pasos antes de la muerte.
Vida, eres una hondonada
vida, tú serás mi ola.
Quiero seguir tras tu cola
de valiente enamorada.
Un barco llega a su rada
a descansar de tormentas
indolentes. Me doy cuenta
de padecer como el barco.
Si en el amor quedo parco
seré una triste osamenta.
Pude conocer el fuego
en la punta de una cruz
y tu cuerpo entre la luz
logró revivir mi ego.
Escucha, vida, este ruego
bajo tu envolvente brasa
el amor no es amenaza,
es... como una quemadura,
como cicatriz, perdura.
Su ausencia al alma adelgaza.
Me diste tiempo, me echaste
un resguardo en el bolsillo
y he crecido con más brillo
después que por mí trepaste.
No sentí tanto... desgaste
en ese instante. Mi vida
no imaginé la salida
sobre un rayo o una nube.
Y pensé un día que tuve
toda mi rueda vencida.
Vida, ya nace la aurora.
Vida, está cerca la noche.
Viene la muerte en un coche
con su huella arrolladora.
Este deseo a deshora
ha fijado una secuela
sobre el alma, y una estela
por si sigues mi camino.
Mi espera está en el destino
y mi amor de centinela.
Amo el último segundo,
-más vale tarde que nunca-
amo, cuando el tiempo trunca
mi tránsito por el mundo.
Con pasos de moribundo
llega mi cuerpo a tu lado.
Vida, el beso que me has dado
lo llevaré a flor de boca.
Vida, la muerte me toca
y parto rumbo a su estrado.
3/3/2013
Tu silueta se amontona
sobre mi frente, ya tarde
cuando el corazón no arde
y el deseo desentona;
cuando el alma se almidona
y la garganta, y el ceño.
Vida, este amor es un sueño
que me empujó rumbo a ti.
Vida, yo te conocí
siendo cenizas de leño.
Mi propuesta no es un duelo.
Por el tiempo necesario
no quiero ser tu adversario
ni lágrima, ni pañuelo.
No pondré el mismo señuelo
que utiliza -ya caduca-
el manto que se acurruca
a dos pasos de la sombra.
Camina sobre mi alfombra
mientras te beso la nuca.
Una arruga y otra adentro
permiten guardar amores
entre penas y temores
malnacidos. Hoy te encuentro
debajo de mí, en el centro
de un abrazo. Así tenerte,
vida… Me siento más fuerte
en el camino, y un poco
más, por amar como un loco
pasos antes de la muerte.
Vida, eres una hondonada
vida, tú serás mi ola.
Quiero seguir tras tu cola
de valiente enamorada.
Un barco llega a su rada
a descansar de tormentas
indolentes. Me doy cuenta
de padecer como el barco.
Si en el amor quedo parco
seré una triste osamenta.
Pude conocer el fuego
en la punta de una cruz
y tu cuerpo entre la luz
logró revivir mi ego.
Escucha, vida, este ruego
bajo tu envolvente brasa
el amor no es amenaza,
es... como una quemadura,
como cicatriz, perdura.
Su ausencia al alma adelgaza.
Me diste tiempo, me echaste
un resguardo en el bolsillo
y he crecido con más brillo
después que por mí trepaste.
No sentí tanto... desgaste
en ese instante. Mi vida
no imaginé la salida
sobre un rayo o una nube.
Y pensé un día que tuve
toda mi rueda vencida.
Vida, ya nace la aurora.
Vida, está cerca la noche.
Viene la muerte en un coche
con su huella arrolladora.
Este deseo a deshora
ha fijado una secuela
sobre el alma, y una estela
por si sigues mi camino.
Mi espera está en el destino
y mi amor de centinela.
Amo el último segundo,
-más vale tarde que nunca-
amo, cuando el tiempo trunca
mi tránsito por el mundo.
Con pasos de moribundo
llega mi cuerpo a tu lado.
Vida, el beso que me has dado
lo llevaré a flor de boca.
Vida, la muerte me toca
y parto rumbo a su estrado.
3/3/2013