Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
A fuerza de fingir fingió ser vida
y humana se volvió carne y simiente.
Fue tal su sensación que humanamente
la piedra se hizo fémina enseguida.
A fuerza de soñarse presentida
la chica bien presume sonriente.
Fue tal su sensación que felizmente
su forma surge clara y decidida.
¡Por fin los pedregales han parido!
¡Por fin ha dado a luz la tierra impura
en medio de un fragor desconocido!
A fuerza de fingir tomó estatura
y a manos de un artista esclarecido
surgió del mármol blanco la escultura.
y humana se volvió carne y simiente.
Fue tal su sensación que humanamente
la piedra se hizo fémina enseguida.
A fuerza de soñarse presentida
la chica bien presume sonriente.
Fue tal su sensación que felizmente
su forma surge clara y decidida.
¡Por fin los pedregales han parido!
¡Por fin ha dado a luz la tierra impura
en medio de un fragor desconocido!
A fuerza de fingir tomó estatura
y a manos de un artista esclarecido
surgió del mármol blanco la escultura.