A Juanjo y sus plazos

remago

Poeta recién llegado
A Juanjo y sus plazos

La vida no se va, querido amigo.
La vida siempre sigue… se va uno.
No sé si este poema es oportuno,
pero piensa que siento lo que digo:
Que mi tiempo se acabe es un castigo
si compruebo, mirando a cualquier lado
dondequiera que lo haya administrado,
que al hermano cerré siempre mi puerta
porque entonces opté por vida muerta
y la muerte en la vida habré dejado.

Pero, en cambio, si el tiempo que he tenido
ha logrado escapar de la estulticia
superando soberbia y avaricia
para ser tiempo humilde y compartido
formaré, aun después de haberme ido,
parte de esa memoria colectiva
que trasciende el que muera o el que viva
un granito de arena en el desierto,
o una gota en el ancho mar abierto.
Que yo sepa, no hay más alternativa.

No es mi idea ofrecer falaz consuelo
a quien sabe que el tiempo ya se acaba;
no es honrado mentir con el señuelo
de otra vida inventada; es mala baba
suponer mezquindad en alma brava
que un eterno futuro no ha pedido
porque entiende completo el buen sentido
de quien dijo que lo nuestro… es pasar.
Apenas llega un río al ancho mar,
otra fuente, otro río ya han nacido.

Tal vez nuestra manida libertad
se ejerce solamente en la partida:
soy libre de escoger. O bien la vida
asumo en su continua variedad
o caigo en la tristeza y necedad
de dar vida al patético deseo
que quiere eternidad; pero la veo
absurda, inútilmente, encadenada
a quien, de eterno, nunca tuvo nada
y arruina, con su angustia, un buen paseo.

Yo brindo porque el tiempo que nos quede
prescinda del final y del principio;
los tiempos de futuro y participio
jamás han sido nuestros; y se puede
pedirle, timorato, que no ruede
al mundo: nadie nazca y nadie muera.
Mas, si eso nos parece una quimera,
lo es, también (yo creo que mayor)
un plazo, que es un tiempo de favor,
mirarlo, en vez de un don, como tijera.
 
A Juanjo y sus plazos

La vida no se va, querido amigo.
La vida siempre sigue… se va uno.
No sé si este poema es oportuno,
pero piensa que siento lo que digo:
Que mi tiempo se acabe es un castigo
si compruebo, mirando a cualquier lado
dondequiera que lo haya administrado,
que al hermano cerré siempre mi puerta
porque entonces opté por vida muerta
y la muerte en la vida habré dejado.

Pero, en cambio, si el tiempo que he tenido
ha logrado escapar de la estulticia
superando soberbia y avaricia
para ser tiempo humilde y compartido
formaré, aun después de haberme ido,
parte de esa memoria colectiva
que trasciende el que muera o el que viva
un granito de arena en el desierto,
o una gota en el ancho mar abierto.
Que yo sepa, no hay más alternativa.

No es mi idea ofrecer falaz consuelo
a quien sabe que el tiempo ya se acaba;
no es honrado mentir con el señuelo
de otra vida inventada; es mala baba
suponer mezquindad en alma brava
que un eterno futuro no ha pedido
porque entiende completo el buen sentido
de quien dijo que lo nuestro… es pasar.
Apenas llega un río al ancho mar,
otra fuente, otro río ya han nacido.

Tal vez nuestra manida libertad
se ejerce solamente en la partida:
soy libre de escoger. O bien la vida
asumo en su continua variedad
o caigo en la tristeza y necedad
de dar vida al patético deseo
que quiere eternidad; pero la veo
absurda, inútilmente, encadenada
a quien, de eterno, nunca tuvo nada
y arruina, con su angustia, un buen paseo.

Yo brindo porque el tiempo que nos quede
prescinda del final y del principio;
los tiempos de futuro y participio
jamás han sido nuestros; y se puede
pedirle, timorato, que no ruede
al mundo: nadie nazca y nadie muera.
Mas, si eso nos parece una quimera,
lo es, también (yo creo que mayor)
un plazo, que es un tiempo de favor,
mirarlo, en vez de un don, como tijera.


Pues te puedo decir que este poema es muy bello inundado de veraces reflexiones que dan del vivir un buen tema que nos lleva a preparanos con leatad y amor hacia todos los seres.
Un abrazo.
P.D. Revisa el verso 8 de la tercera estrofa.
 
A Juanjo y sus plazos

La vida no se va, querido amigo.
La vida siempre sigue… se va uno.
No sé si este poema es oportuno,
pero piensa que siento lo que digo:
Que mi tiempo se acabe es un castigo
si compruebo, mirando a cualquier lado
dondequiera que lo haya administrado,
que al hermano cerré siempre mi puerta
porque entonces opté por vida muerta
y la muerte en la vida habré dejado.

Pero, en cambio, si el tiempo que he tenido
ha logrado escapar de la estulticia
superando soberbia y avaricia
para ser tiempo humilde y compartido
formaré, aun después de haberme ido,
parte de esa memoria colectiva
que trasciende el que muera o el que viva
un granito de arena en el desierto,
o una gota en el ancho mar abierto.
Que yo sepa, no hay más alternativa.

No es mi idea ofrecer falaz consuelo
a quien sabe que el tiempo ya se acaba;
no es honrado mentir con el señuelo
de otra vida inventada; es mala baba
suponer mezquindad en alma brava
que un eterno futuro no ha pedido
porque entiende completo el buen sentido
de quien dijo que lo nuestro… es pasar.
Apenas llega un río al ancho mar,
otra fuente, otro río ya han nacido.

Tal vez nuestra manida libertad
se ejerce solamente en la partida:
soy libre de escoger. O bien la vida
asumo en su continua variedad
o caigo en la tristeza y necedad
de dar vida al patético deseo
que quiere eternidad; pero la veo
absurda, inútilmente, encadenada
a quien, de eterno, nunca tuvo nada
y arruina, con su angustia, un buen paseo.

Yo brindo porque el tiempo que nos quede
prescinda del final y del principio;
los tiempos de futuro y participio
jamás han sido nuestros; y se puede
pedirle, timorato, que no ruede
al mundo: nadie nazca y nadie muera.
Mas, si eso nos parece una quimera,
lo es, también (yo creo que mayor)
un plazo, que es un tiempo de favor,
mirarlo, en vez de un don, como tijera.


Unas preciosas, reflexivas y bien hilvanadas décimas, amigo Remago.
Sin querer para nada inmiscuirme en tu bella composición y a mero titulo informativo. Te diré que no se si estaría permitido en una composición clásica que todas las décimas comiencen con los cuartetos en modo ABBA excepto la 3º que la estructura de su rima es ABAB. Bueno de cualquier modo, mejor espera a la valoración de los moderadores que están más cualificados para estos menesteres.
Felicidades por tu excelente entrada.
Saludos.
 
Armonía;2820696 dijo:
Estas décimas.. llegan en el justo momento... no sé si para Juanjo.. pero para mí SÏIIIIII
Estrellitas armoniosas..
y Gracias... por recordarme esto.


Pues lo celebro de verdad, Armonía. Y gracias a ti por el tiempo que dedicas a mis versos.

Un abrazo
 
Tienes toda la razón, Antonio, y agradezco tu ayuda para hacerme percatar de un gazapo fruto de mi tradicional despiste. Sin duda debería escribir menos y repasar más lo que escribo, pero uno es como es...
Agradezco de veras tu comentario y te mando un abrazo
 
Hola remago. Me siento identificada con los que vamos rodando por la estética en busca de significado y viceversa. Gracias por tu Juanjo y los plazos....Hasta pronto, Rumenia
 
Como ya te han comentado excelente poema en décimas filosofando sobre la vida y la muerte, aparte la pertinente observación que hace Antonio te diré que tienes un verso con acento en 7ª que rompe el ritmo,el 28º.

Por lo demás impecable...:::sorpresa1:::

th_maramgor-1.gif
 
A Juanjo y sus plazos

La vida no se va, querido amigo.
La vida siempre sigue… se va uno.
No sé si este poema es oportuno,
pero piensa que siento lo que digo:
Que mi tiempo se acabe es un castigo
si compruebo, mirando a cualquier lado
dondequiera que lo haya administrado,
que al hermano cerré siempre mi puerta
porque entonces opté por vida muerta
y la muerte en la vida habré dejado.

Pero, en cambio, si el tiempo que he tenido
ha logrado escapar de la estulticia
superando soberbia y avaricia
para ser tiempo humilde y compartido
formaré, aun después de haberme ido,
parte de esa memoria colectiva
que trasciende el que muera o el que viva
un granito de arena en el desierto,
o una gota en el ancho mar abierto.
Que yo sepa, no hay más alternativa.

No es mi idea ofrecer falaz consuelo.........A
a quien sabe que el tiempo ya se acaba;.....B
no es honrado mentir con el señuelo............A
de otra vida inventada; es mala baba..........B
suponer mezquindad en alma brava
que un eterno futuro no ha pedido
porque entiende completo el buen sentido
de quien dijo que lo nuestro… es pasar. (1-3-7-10) no
Apenas llega un río al ancho mar,
otra fuente, otro río ya han nacido.

Tal vez nuestra manida libertad
se ejerce solamente en la partida:
soy libre de escoger. O bien la vida
asumo en su continua variedad
o caigo en la tristeza y necedad
de dar vida al patético deseo
que quiere eternidad; pero la veo
absurda, inútilmente, encadenada
a quien, de eterno, nunca tuvo nada
y arruina, con su angustia, un buen paseo.

Yo brindo porque el tiempo que nos quede
prescinda del final y del principio;
los tiempos de futuro y participio
jamás han sido nuestros; y se puede
pedirle, timorato, que no ruede
al mundo: nadie nazca y nadie muera.
Mas, si eso nos parece una quimera,
lo es, también (yo creo que mayor)
un plazo, que es un tiempo de favor,
mirarlo, en vez de un don, como tijera.


Excelentes tu espinelas, estimado Remago,
pero la del medio deberás corregirla por algunos detalles,
como su ordenamiento de rimas
y los acentos de su octavo verso.
Por ahora NO APTO;
un saludo cordial,
edelabarra
 
Hola remago. Me siento identificada con los que vamos rodando por la estética en busca de significado y viceversa. Gracias por tu Juanjo y los plazos....Hasta pronto, Rumenia

Gracias a ti, Rumenia, por tus visita y tu amable comentario. Besos
 
Gracias, Maramín, mucho más aún que la lectura y el comentario amable es de agradecer la ayuda con que el compañero colabora para mejorar lo mejorable. Un abrazo
 
Última edición:
Gracias, edelabarra. Lo cuelgo de nuevo, corregido, a ver qué te parece así:

A Juanjo y sus plazos

La vida no se va, querido amigo.
La vida siempre sigue… se va uno.
No sé si este poema es oportuno,
pero piensa que siento lo que digo:
Que mi tiempo se acabe es un castigo
si compruebo, mirando a cualquier lado
dondequiera que lo haya administrado,
que al hermano cerré siempre mi puerta
porque entonces opté por vida muerta
y la muerte en la vida habré dejado.

Pero, en cambio, si el tiempo que he tenido
ha logrado escapar de la estulticia
superando soberbia y avaricia
para ser tiempo humilde y compartido
formaré, aun después de haberme ido,
parte de esa memoria colectiva
que trasciende el que muera o el que viva
un granito de arena en el desierto,
o una gota en el ancho mar abierto.
Que yo sepa, no hay más alternativa.

No es mi idea ofrecer falaz señuelo
al que sabe que el tiempo ya se acaba.
Inventar otra vida a quien no estaba
-porque siempre los pies tuvo en el suelo-
suplicando ni treguas ni consuelo,
es limosna que nadie hubo pedido.
Entendamos completo el buen sentido
de Machado: lo nuestro es el pasar.
Apenas llega un río al ancho mar,
otra fuente, otro río ya han nacido.

Tal vez nuestra manida libertad
se ejerce solamente en la partida:
soy libre de escoger. O bien la vida
asumo en su continua variedad
o caigo en la tristeza y necedad
de dar vida al patético deseo
que quiere eternidad; pero la veo
absurda, inútilmente, encadenada
a quien, de eterno, nunca tuvo nada
y arruina, con su angustia, un buen paseo.

Yo brindo porque el tiempo que nos quede
prescinda del final y del principio;
los tiempos de futuro y participio
jamás han sido nuestros; y se puede
pedirle, timorato, que no ruede
al mundo: nadie nazca y nadie muera.
Mas, si eso nos parece una quimera,
lo es, también (yo creo que mayor)
un plazo, que es un tiempo de favor,
mirarlo, en vez de un don, como tijera.
 
Gracias, Alberto. Si he entendido bien el funcionamiento del foro, el traslado de cada poema a uno y otro subforo es algo de lo que os encargais los moderadores; en ese caso supongo que yo no debo haber nada al respecto; en caso contrario, ya me dirás.

Un abrazo y gracias por tu atención
 
A Juanjo y sus plazos

La vida no se va, querido amigo.
La vida siempre sigue… se va uno.
No sé si este poema es oportuno,
pero piensa que siento lo que digo:
Que mi tiempo se acabe es un castigo
si compruebo, mirando a cualquier lado
dondequiera que lo haya administrado,
que al hermano cerré siempre mi puerta
porque entonces opté por vida muerta
y la muerte en la vida habré dejado.

Pero, en cambio, si el tiempo que he tenido
ha logrado escapar de la estulticia
superando soberbia y avaricia
para ser tiempo humilde y compartido
formaré, aun después de haberme ido,
parte de esa memoria colectiva
que trasciende el que muera o el que viva
un granito de arena en el desierto,
o una gota en el ancho mar abierto.
Que yo sepa, no hay más alternativa.

No es mi idea ofrecer falaz consuelo
a quien sabe que el tiempo ya se acaba;
no es honrado mentir con el señuelo
de otra vida inventada; es mala baba
suponer mezquindad en alma brava
que un eterno futuro no ha pedido
porque entiende completo el buen sentido
de quien dijo que lo nuestro… es pasar.
Apenas llega un río al ancho mar,
otra fuente, otro río ya han nacido.

Tal vez nuestra manida libertad
se ejerce solamente en la partida:
soy libre de escoger. O bien la vida
asumo en su continua variedad
o caigo en la tristeza y necedad
de dar vida al patético deseo
que quiere eternidad; pero la veo
absurda, inútilmente, encadenada
a quien, de eterno, nunca tuvo nada
y arruina, con su angustia, un buen paseo.

Yo brindo porque el tiempo que nos quede
prescinda del final y del principio;
los tiempos de futuro y participio
jamás han sido nuestros; y se puede
pedirle, timorato, que no ruede
al mundo: nadie nazca y nadie muera.
Mas, si eso nos parece una quimera,
lo es, también (yo creo que mayor)
un plazo, que es un tiempo de favor,
mirarlo, en vez de un don, como tijera.


Estimado Remago; tu bellas décimas, tienen mi APTO;
un saludo cordial,
edelabarra
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba