hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces fantaseo:
¡Qué bueno que sería,
me digo,
poder hacerse un transplante de cerebro!
Y planifico:
Comprar uno al azar,
aunque sea de segunda mano.
Hacer el cambio
y tirar el que fue mío a la basura...
Entonces me asusto:
¡Un momento!
¿Y si el nuevo es aún peor
que el desechado?
Después me tranquilizo:
Imposible, pienso,
aunque su dueño anterior
haya sido un monstruo,
"ella" no estará allí,
ni tampoco la carga de amargura
que me ha dejado.
Apaciguado,
sigo juntando plata para intentarlo.
Última edición: