Nommo
Poeta veterano en el portal
¿ De qué tienes Miedo,
si puede saberse ?
De ser lastimado.
O visto en negativo.
A través del carrete fotográfico...
Mientras se revela la película,
en un estudio a oscuras,
tan sólo iluminado por luz roja.
No quisieras formar parte del Vacío.
O congregarte con la Nada radical.
Comulgando con muchas civilizaciones
cuyos fracasos colectivos, miles de años atrás,
les hicieron morder el polvo,
en masa, y como razas, al borde de la extinción.
No quisieras aprender la letra
de esa canción.
Por ello, te conformas con la expectativa,
pues de ilusión, también se vive,
y con mucha mano izquierda,
haces Magia. Diplomático...
Forastero en lejanas tierras,
si quieres aprender, ¡ Enseña !
Como dedujo Cicerón.
Enseña tus dibujos a mano alzada,
por la ventana, a través de las rejas.
O si no, abre las cortinas del balcón.
Como es adentro, es afuera.
Que sepan todos los lugareños,
qué llevas, dentro del corazón.
¿ Satisfacción ? O hubo algún episodio
de mezquindad, belicosidad,
indiferencia u odio...
¿ Aburrimiento, tedio, hastío,
plomo y sopor ?
Te corregiste a tiempo, después del gran
Dolor. Y decidiste entrar
en el pabellón de la Divina Comedia.
Y anejo a él, el Estadio Olímpico.
Así, atleta, ya no te comparas con los demás.
Tu euforia es una proyección de Amor.
si puede saberse ?
De ser lastimado.
O visto en negativo.
A través del carrete fotográfico...
Mientras se revela la película,
en un estudio a oscuras,
tan sólo iluminado por luz roja.
No quisieras formar parte del Vacío.
O congregarte con la Nada radical.
Comulgando con muchas civilizaciones
cuyos fracasos colectivos, miles de años atrás,
les hicieron morder el polvo,
en masa, y como razas, al borde de la extinción.
No quisieras aprender la letra
de esa canción.
Por ello, te conformas con la expectativa,
pues de ilusión, también se vive,
y con mucha mano izquierda,
haces Magia. Diplomático...
Forastero en lejanas tierras,
si quieres aprender, ¡ Enseña !
Como dedujo Cicerón.
Enseña tus dibujos a mano alzada,
por la ventana, a través de las rejas.
O si no, abre las cortinas del balcón.
Como es adentro, es afuera.
Que sepan todos los lugareños,
qué llevas, dentro del corazón.
¿ Satisfacción ? O hubo algún episodio
de mezquindad, belicosidad,
indiferencia u odio...
¿ Aburrimiento, tedio, hastío,
plomo y sopor ?
Te corregiste a tiempo, después del gran
Dolor. Y decidiste entrar
en el pabellón de la Divina Comedia.
Y anejo a él, el Estadio Olímpico.
Así, atleta, ya no te comparas con los demás.
Tu euforia es una proyección de Amor.
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