Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caminaba sin saber a donde mis pasos me llevarían.
La oscuridad de la noche, en silencio me protegía,
al igual que tú, con tus alas me cubrías.
Buscaba sin encontrar eso que a mi,
tener en casa me gustaría.
Si pudiera verte una vez más,
aunque fuera tan solo una vez más,
la verdad no sé, no sé que pasaría.
Tal vez tomaría tus manos entre las mías,
besaría tus labios y tu cuerpo abrazaría.
No podría dejarte ir o definitivamente
contigo me marcharía.
O quizás tal vez, de tu mano caminaría,
mirando pasar la gente, la gente que estuvo un día,
a nuestro lado diciendo, diciendo que nos quería.
Nos hemos quedado solos, tan solos cómo no había,
cómo no habíamos estado nunca
en la historia de nuestras vidas.
Te has perdido de todo, de todo lo que querías,
que tus hijos vivieran y que juntos compartirían.
Prometiste que nuestros rostros juntos envejecerían,
pero tú te has marchado, dejándome a la deriva,
con un cúmulo de recuerdos, una promesa vacía
y una despedida que yo ni quería.
Emociones encontradas es lo que me acompañan hoy día,
un mundo de soledad y una casa vacía,
una palabra de aliento de alguna de mis amigas
y un sentimiento de nostalgia, por todo lo que tenia.
La oscuridad de la noche, en silencio me protegía,
al igual que tú, con tus alas me cubrías.
Buscaba sin encontrar eso que a mi,
tener en casa me gustaría.
Si pudiera verte una vez más,
aunque fuera tan solo una vez más,
la verdad no sé, no sé que pasaría.
Tal vez tomaría tus manos entre las mías,
besaría tus labios y tu cuerpo abrazaría.
No podría dejarte ir o definitivamente
contigo me marcharía.
O quizás tal vez, de tu mano caminaría,
mirando pasar la gente, la gente que estuvo un día,
a nuestro lado diciendo, diciendo que nos quería.
Nos hemos quedado solos, tan solos cómo no había,
cómo no habíamos estado nunca
en la historia de nuestras vidas.
Te has perdido de todo, de todo lo que querías,
que tus hijos vivieran y que juntos compartirían.
Prometiste que nuestros rostros juntos envejecerían,
pero tú te has marchado, dejándome a la deriva,
con un cúmulo de recuerdos, una promesa vacía
y una despedida que yo ni quería.
Emociones encontradas es lo que me acompañan hoy día,
un mundo de soledad y una casa vacía,
una palabra de aliento de alguna de mis amigas
y un sentimiento de nostalgia, por todo lo que tenia.