A LA DICHA DE VIVIR
Ese poema sencillo
que te arranca una sonrisa.
Aquella ligera brisa
con fragancias de tomillo.
Ese pálido chiquillo
que se ríe mientras juega.
Esa calma veraniega
que seduce al indolente.
Ese intrépido valiente
que hasta del miedo reniega.
Una flor engalanada
con mil gotas de rocío.
Y la corriente del río
con su cara plateada.
Ese sol de madrugada
que irrumpe con timidez.
La nostálgica niñez
que se pierde y que se añora.
Esa luna que enamora
con su tenue ingravidez.
Ese amigo que te ayuda
cuando todo está perdido.
Ese viejo conocido
que de pronto te saluda.
La cuartilla testaruda
que se niega a recibir
el calor de tu sentir
porque ignora qué es un verso.
Y ante todo este universo...
¡Qué magnífico es vivir!
--..--
Última edición: