Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la Inés se la llevaron...
A la Inés se la llevaron de Pedernales.
Yo la recuerdo claramente, alta y esbelta,
como un pino de Las Mercedes.
Se la llevaron, no sé a dónde,
pero se la llevaron.
La Inés tenía un problema:
era la más hermosa niña del pueblo,
con un cuerpo de mujer de revistas,
causaba demasiados dolores de cabeza
y definitivamente tortura en los cuellos
y corazones de los hombres.
Yo lo sabía cuando la miraba sentada
a mi lado en quinto grado.
Era difícil seguir la lección de historia
cuando uno tenía ganas de irse al baño.
A la Inés se la llevaron del pueblo.
Estoy seguro que las mujeres tuvieron
algo que ver con ello...
O tal vez fue un hombre...
A la Inés se la llevaron de Pedernales.
Yo la recuerdo claramente, alta y esbelta,
como un pino de Las Mercedes.
Se la llevaron, no sé a dónde,
pero se la llevaron.
La Inés tenía un problema:
era la más hermosa niña del pueblo,
con un cuerpo de mujer de revistas,
causaba demasiados dolores de cabeza
y definitivamente tortura en los cuellos
y corazones de los hombres.
Yo lo sabía cuando la miraba sentada
a mi lado en quinto grado.
Era difícil seguir la lección de historia
cuando uno tenía ganas de irse al baño.
A la Inés se la llevaron del pueblo.
Estoy seguro que las mujeres tuvieron
algo que ver con ello...
O tal vez fue un hombre...
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