Vevero
Poeta reconocida en el portal
A la niña que fui le escribo muy despacio
como un susurro al viento caliente del verano
para que sueñe austera con lo que siempre he anhelado
para que crezca indolente de los miedos que he heredado.
Le escribo con el tiempo dormido en mi regazo,
abrazando las esperas que clemente resguardo
para que sepa siempre cuántos ilusiones he llorado
para que ansíe aunque el cuerpo esté llagado.
A esa niña que fui le escribo estos papeles
para que en su boca asomen los dientes
y a una franca sonrisa se entregue perenne.
Esa niña que fui, hoy me mira, me observa,
resguarda mis invenciones, acaricia mi estela
[FONT="]mientras lee estas líneas con el alma resuelta.