isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Haciendo uso de mi boca, halle
el reloj dormido, comí hierba seca
¿cuál de todos fue el río en mi cabeza?,
todos los insultos del dogma perdido.
Habiendo hecho rojos mis labios, huye
la sombra de todo el martirio, impuse
reglas, una el olor del vino, hubo que cambiar
mi vida, dormí boca abajo en un lugar callado.
Es como el agua duerme en el océano,
torres de saliva humana, abandonadas
en el sentido de la fuerza; unidos a la bala
encontramos otro humor caliente.
Del otro árbol cayo esa ropa o sustancia,
miraba yo el polvo perdido, enredado
o torcido, había otra cama en donde
dormir, sin pensamientos incómodos.
Es la luna de los muertos la que hay debajo
de todo y una cobija arrastrada la que comió
el pájaro en el arte, por otro ruido al menos
por la cara de mi hijo durmiente en otro año.
el reloj dormido, comí hierba seca
¿cuál de todos fue el río en mi cabeza?,
todos los insultos del dogma perdido.
Habiendo hecho rojos mis labios, huye
la sombra de todo el martirio, impuse
reglas, una el olor del vino, hubo que cambiar
mi vida, dormí boca abajo en un lugar callado.
Es como el agua duerme en el océano,
torres de saliva humana, abandonadas
en el sentido de la fuerza; unidos a la bala
encontramos otro humor caliente.
Del otro árbol cayo esa ropa o sustancia,
miraba yo el polvo perdido, enredado
o torcido, había otra cama en donde
dormir, sin pensamientos incómodos.
Es la luna de los muertos la que hay debajo
de todo y una cobija arrastrada la que comió
el pájaro en el arte, por otro ruido al menos
por la cara de mi hijo durmiente en otro año.