Fabián Menassa
Poeta adicto al portal
A La Poesía I
Bella; tú que acoges, maternal, universal en tu seno
la verdadera historia de los pueblos.
Tú, que gritas libertad, letra de ululante fuego;
Desde el vacío abstracto de la nada,
y recorres en brutal ejercicio de voz despierta-mentes,
Los rincones amables y agrestes de mi España natal
y te tiendes al viento por la Argentina pampa de mi sangre-tinta,
tintero de estos versos
y de norte a sur, atravesado por tu canto
el gran continente americano, te hace eco.
Oh! Colombia,
no traigo hoy en mis versos pesados metales
ni mi voz, es hoy, la voz del viento
ni la de la Tierra, que clama por sus hijos;
Germán Pardo García, gran maestro.
Oh! Perú y mi querido Vallejo,
No bajaré a las minas, ni entraré hoy en batalla
Hoy amigos haremos sonar la gaita,
Oh! Chile
Os digo que no traje un parasubidas
como Altazor traía de la mano de Huidobro
No vengo a hablar de muertes
Hoy en estos versos
Ni traigo la manzana prometida
¡Oh Cuba grande!,
Cuna de mi bien amada Carilda.
Oh! Argentina,
no traigo un banco ni un río ni un yo años más viejo
para conversar largo y tendido transcurrir onírico,
sentados sobre el banco, viendo pasar el río mis dos siglos,
como Borges traía, elocuente y sabio bajo su abrigo.
¡Oh España!
no traje, tampoco, hoy conmigo
guardias civiles borrachos
ni barandas de amargura plena
ni lunas verde en mi estela
como traía Federico.
No traje, mundo, hoy a verte,
la sonrisa de esa niña,
ni la triste, amarga, espera.
Bella; tú que acoges, maternal, universal en tu seno
la verdadera historia de los pueblos.
Tú, que gritas libertad, letra de ululante fuego;
Desde el vacío abstracto de la nada,
y recorres en brutal ejercicio de voz despierta-mentes,
Los rincones amables y agrestes de mi España natal
y te tiendes al viento por la Argentina pampa de mi sangre-tinta,
tintero de estos versos
y de norte a sur, atravesado por tu canto
el gran continente americano, te hace eco.
Oh! Colombia,
no traigo hoy en mis versos pesados metales
ni mi voz, es hoy, la voz del viento
ni la de la Tierra, que clama por sus hijos;
Germán Pardo García, gran maestro.
Oh! Perú y mi querido Vallejo,
No bajaré a las minas, ni entraré hoy en batalla
Hoy amigos haremos sonar la gaita,
Oh! Chile
Os digo que no traje un parasubidas
como Altazor traía de la mano de Huidobro
No vengo a hablar de muertes
Hoy en estos versos
Ni traigo la manzana prometida
¡Oh Cuba grande!,
Cuna de mi bien amada Carilda.
Oh! Argentina,
no traigo un banco ni un río ni un yo años más viejo
para conversar largo y tendido transcurrir onírico,
sentados sobre el banco, viendo pasar el río mis dos siglos,
como Borges traía, elocuente y sabio bajo su abrigo.
¡Oh España!
no traje, tampoco, hoy conmigo
guardias civiles borrachos
ni barandas de amargura plena
ni lunas verde en mi estela
como traía Federico.
No traje, mundo, hoy a verte,
la sonrisa de esa niña,
ni la triste, amarga, espera.
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