ivan grillet
Poeta adicto al portal
A la poesía
Ahora mismo voy caminando,
a meditar en mis propias reflexiones,
que no son más que expresiones que reflejo ante mi espejo,
delante de mi callaba eternamente un mar inmóvil y cristalino;
Hasta que una luz viva, y la aurora boreal nacida del horizonte,
iluminaron con intensidad mi cielo sereno y mis astros mil,
mi vida había cesado en la morada sin luz,
mi mente quedo como la mirada inmóvil de una mascara de granito;
Cada vez se ha hecho más aguda al observar el horizonte vespertino,
por un momento pensé que mi sueño y mi nombre iban a sumirse en el olvido,
cuan fácil y difícil es sacar las palabras escondidas,
solo me concentro en seducirlas y que se entreguen a mi;
He vencido al miedo, a la mascara inmóvil,
una doncella aparece entre las nubes tenues,
la poesía armada del venablo invicto,
dedicada a cautivar a la mente del solitario.
Ahora mismo voy caminando,
a meditar en mis propias reflexiones,
que no son más que expresiones que reflejo ante mi espejo,
delante de mi callaba eternamente un mar inmóvil y cristalino;
Hasta que una luz viva, y la aurora boreal nacida del horizonte,
iluminaron con intensidad mi cielo sereno y mis astros mil,
mi vida había cesado en la morada sin luz,
mi mente quedo como la mirada inmóvil de una mascara de granito;
Cada vez se ha hecho más aguda al observar el horizonte vespertino,
por un momento pensé que mi sueño y mi nombre iban a sumirse en el olvido,
cuan fácil y difícil es sacar las palabras escondidas,
solo me concentro en seducirlas y que se entreguen a mi;
He vencido al miedo, a la mascara inmóvil,
una doncella aparece entre las nubes tenues,
la poesía armada del venablo invicto,
dedicada a cautivar a la mente del solitario.