Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
A la rana más vieja de mi charca,
a esa calva que canta su afonía,
le brindo cuatro estrofas seguidillas
y estas rimas con voz asonantada.
A esa saltarina de entre piedras,
de entre fangos solvente pensionista,
verde como la hierba de la orilla
y gris como la sombra de mi higuera.
A esa que sigue aún cumpliendo lunas,
que sin miedo se moja la barriga
sin preguntar si el agua es suya o mía,
disfrutando lo absurdo de la duda.
A esos ojos saltones con dos ancas,
a aquella desdentada de piel fina
sin pelos en la lengua, sin patillas,
sultana de su harén, reina de charca.
a esa calva que canta su afonía,
le brindo cuatro estrofas seguidillas
y estas rimas con voz asonantada.
A esa saltarina de entre piedras,
de entre fangos solvente pensionista,
verde como la hierba de la orilla
y gris como la sombra de mi higuera.
A esa que sigue aún cumpliendo lunas,
que sin miedo se moja la barriga
sin preguntar si el agua es suya o mía,
disfrutando lo absurdo de la duda.
A esos ojos saltones con dos ancas,
a aquella desdentada de piel fina
sin pelos en la lengua, sin patillas,
sultana de su harén, reina de charca.