franco elbardo
Poeta recién llegado
Esa misma que no puede disfrutar de lo maravilloso de las flores,
ni lo verde de la sabana, ni los bosques y sus animales,
o el arcoiris que se arquea sobre los cielos.
esta sociedad que acechante siempre como fiera hambrienta
dominante y aniquilante, se muestra envidiosa de lo que no a visto,
con los sentimientos muertos, como el parasito que no se sacia,
destruyendo hasta el mas recondito de los tesoros.
carcomiendo los huesos fragiles ya de GAIA.
negando la belleza a las generaciones de lo que un dia fue,
y ya no sera mas, perturbadores de la paz,
educadores de lo malo,ejemplo vivido de incensatez,
con sus cielos grises y mares negros.
envidiosa de lo que nunca ha visto, sociedad daltonica
de efimeros bicolores y garras destructoras.
ni lo verde de la sabana, ni los bosques y sus animales,
o el arcoiris que se arquea sobre los cielos.
esta sociedad que acechante siempre como fiera hambrienta
dominante y aniquilante, se muestra envidiosa de lo que no a visto,
con los sentimientos muertos, como el parasito que no se sacia,
destruyendo hasta el mas recondito de los tesoros.
carcomiendo los huesos fragiles ya de GAIA.
negando la belleza a las generaciones de lo que un dia fue,
y ya no sera mas, perturbadores de la paz,
educadores de lo malo,ejemplo vivido de incensatez,
con sus cielos grises y mares negros.
envidiosa de lo que nunca ha visto, sociedad daltonica
de efimeros bicolores y garras destructoras.