nomteck
Poeta recién llegado
Hola a todos, este poema lo escribi con dos amigos ayer por la noche sentados en el porche de mi casa, exponiendo palabras al momento, escribiendo cada uno 1,2 o 3 palabras solo, una noche entretenida
. Los autores son Dani, Alberto y Antonio(yo)
Noches,
deseos dormidos,
campo raso,
"siento el roce",
palabras prohibidas,
al son olvidado.
Cautivo,
de miradas sencillas,
con libertad impuesta,
se escucha la indiferencia,
"muertos"... su destino.
Desabrido señorío,
señales y un despertar,
villano que sueña
ser noble,
y altruista pobre.
Un impulso,
y un error,
dados por un redentor
de gracia insulso.
Desvanece la quietud,
se abre paso,
serán señalados,
y calido y hermoso
su esperado ocaso.
Se cierne el crepúsculo,
mas no habrá alborada,
una luna es elegida,
la testigo muda,
de esta infamia.
Su mujer yace adornada,
su atrocidad queda excusada,
promeditada alevosía.
"Tras mis brazos inerte
¡Que se alze el culpable!"
aqui yace aun sonriente,
sin saber yo de acto tan deleznable,
que tras mi busto de Nerón
agazapados,
ellos habian culminado.
No encontraré consuelo,
ni dejaré alma al vuelo,
que en esta noche de desvelo,
descanse.
Lo que a la mañana
mi ser escudriña en la ventana,
mil cuchillos afilados,
dejan los campos anegados.
Ya lejos el resuello,
¡Vuestra sangre sea mi vino!
El torneo ha terminado,
vuestra vil casta,
mi sangre ha emponzoñado.
Noches,
deseos dormidos,
campo raso,
"siento el roce",
palabras prohibidas,
al son olvidado.
Cautivo,
de miradas sencillas,
con libertad impuesta,
se escucha la indiferencia,
"muertos"... su destino.
Desabrido señorío,
señales y un despertar,
villano que sueña
ser noble,
y altruista pobre.
Un impulso,
y un error,
dados por un redentor
de gracia insulso.
Desvanece la quietud,
se abre paso,
serán señalados,
y calido y hermoso
su esperado ocaso.
Se cierne el crepúsculo,
mas no habrá alborada,
una luna es elegida,
la testigo muda,
de esta infamia.
Su mujer yace adornada,
su atrocidad queda excusada,
promeditada alevosía.
"Tras mis brazos inerte
¡Que se alze el culpable!"
aqui yace aun sonriente,
sin saber yo de acto tan deleznable,
que tras mi busto de Nerón
agazapados,
ellos habian culminado.
No encontraré consuelo,
ni dejaré alma al vuelo,
que en esta noche de desvelo,
descanse.
Lo que a la mañana
mi ser escudriña en la ventana,
mil cuchillos afilados,
dejan los campos anegados.
Ya lejos el resuello,
¡Vuestra sangre sea mi vino!
El torneo ha terminado,
vuestra vil casta,
mi sangre ha emponzoñado.
::