aura
Poeta asiduo al portal
Sobre una roca gris y desgastada
lloraba triste una mujer, un día
era una anciana enferma y demacrada
que entre sollozos de dolor decía:
Estoy muriendo mi mal no tiene cura
son mis verdugos el hambre y la pobreza,
el odio, el celo, la dura sepultura
que no respeta pobreza ni riqueza.
Y el ser humano cual chacal asesino
que mata y que destruye lentamente
la vida que se encuentra en su camino
y en cuyas manos parece estar mi suerte.
Ante esta acusación sobre el humano
juntaronsé en el acto los curiosos
y no falto el puñal en una mano
y el grito criminal en los furiosos.
¡Que muera la mujer! Todos gritarón
¡Que muera, sin piedad,muera la anciana!
Y locos por la furia la golpearón
cual fuera un animal, cual bestia humana.
Y en medio de los gritos y tormentos
oyosé aquella voz haya en el cielo
que más que acusación sonó a lamento
y a todos congeló cual lo hace el hielo.
Detengan por favor esta injusticia
no manchen más de sangre ya sus manos
ni pequen proclamando que es justicia
que acaba de insultar a los humanos.
¿Acaso la verdad es siempre grata?
¿Decir cual de estos dos es más delito,
el llamar criminal a quien te mata,
ó el matar con la saña de un maldito?
Ante esta acusación todos callaron
y el dolor de aquella voz simbró paredes.
¿Acaso entre su odio nunca observaron,
que aquella a quien golpeáis vive entre ustedes?
Que habita en la sonrisa de los niños,
en los rayos de luz cuando amanecé,
en la hierba que crece con los años,
ó en la pálida luz cuando obscurece.
Y vivé entre los mares, en las tierras
y en el llanto vivaz del que ha nacido.
Más muere prontamente con las guerras
que arrasan sin piedad al que ha caído.
Ante esta cruel verdad mudos quedarón
y el cielo obscureció casi en seguida
y entre tristes sollozos escucharón:
áquella a quien mataís...se llama vida.
Y así quedo escrita entre la historia
esta dura lección de horror y vida
y el recuerdo vivaz en la memoria
de esta anciana infeliz, llamada...vida.
lloraba triste una mujer, un día
era una anciana enferma y demacrada
que entre sollozos de dolor decía:
Estoy muriendo mi mal no tiene cura
son mis verdugos el hambre y la pobreza,
el odio, el celo, la dura sepultura
que no respeta pobreza ni riqueza.
Y el ser humano cual chacal asesino
que mata y que destruye lentamente
la vida que se encuentra en su camino
y en cuyas manos parece estar mi suerte.
Ante esta acusación sobre el humano
juntaronsé en el acto los curiosos
y no falto el puñal en una mano
y el grito criminal en los furiosos.
¡Que muera la mujer! Todos gritarón
¡Que muera, sin piedad,muera la anciana!
Y locos por la furia la golpearón
cual fuera un animal, cual bestia humana.
Y en medio de los gritos y tormentos
oyosé aquella voz haya en el cielo
que más que acusación sonó a lamento
y a todos congeló cual lo hace el hielo.
Detengan por favor esta injusticia
no manchen más de sangre ya sus manos
ni pequen proclamando que es justicia
que acaba de insultar a los humanos.
¿Acaso la verdad es siempre grata?
¿Decir cual de estos dos es más delito,
el llamar criminal a quien te mata,
ó el matar con la saña de un maldito?
Ante esta acusación todos callaron
y el dolor de aquella voz simbró paredes.
¿Acaso entre su odio nunca observaron,
que aquella a quien golpeáis vive entre ustedes?
Que habita en la sonrisa de los niños,
en los rayos de luz cuando amanecé,
en la hierba que crece con los años,
ó en la pálida luz cuando obscurece.
Y vivé entre los mares, en las tierras
y en el llanto vivaz del que ha nacido.
Más muere prontamente con las guerras
que arrasan sin piedad al que ha caído.
Ante esta cruel verdad mudos quedarón
y el cielo obscureció casi en seguida
y entre tristes sollozos escucharón:
áquella a quien mataís...se llama vida.
Y así quedo escrita entre la historia
esta dura lección de horror y vida
y el recuerdo vivaz en la memoria
de esta anciana infeliz, llamada...vida.
::
:: ja,ja,jajaj