edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
A las gordas
No es que sea una desgracia,
Tener silueta panzona,
Como periódico mal,
Para una mente serena.
Y no lo digo por gracia,
tampoco por ser brutal,
pero decirte me apena,
que nos puede ser letal
una conducta glotona,
generosa hasta la audacia,
que aunque hoy la encuentra llena,
por tu actitud liberal,
te vacíe la alacena.
Porque el impulso vital,
desde el mate hasta la cena,
no es más la dieta jamona,
más bien cordero lechal.
Cualquier exceso bucal,
o te manda a la farmacia
o te revienta una vena
y se gasta un dineral
si con la panza rellena
se te pianta alguna hormona
en una ingesta anormal.
Poco alcohol sería lo ideal,
y me dá vergüenza ajena,
esa labia lagrimal
y esa actitud querendona.
que toma algún comensal,
que vacía la pepona
y se agarra un buen pedal.
Debiera ser lo habitual,
servirse un timbal de avena,
sopita de berenjena
y un aderezo normal,
Recurrir al tomatal
reduciendo la faena
y también enhorabuena,
a los frutos del peral.
También de gran eficacia
para lograr la gangrena,
el picante a la chilena,
que comienza verbigracia,
matando cada neurona
en la zona sublingual,
y siguiendo por la obscena
cañería duodenal.
Es por eso en general
que es cosa de aristocracia
cuidar el tema arterial,
comiendo sin pertinacia,
jamás una sobrecena
y evitando la acrobacia
estarás escultural,
y sobre todo mi amiga,
¡Estar flaca es lo ideal!
Eduardo L. de la Barra
No es que sea una desgracia,
Tener silueta panzona,
Como periódico mal,
Para una mente serena.
Y no lo digo por gracia,
tampoco por ser brutal,
pero decirte me apena,
que nos puede ser letal
una conducta glotona,
generosa hasta la audacia,
que aunque hoy la encuentra llena,
por tu actitud liberal,
te vacíe la alacena.
Porque el impulso vital,
desde el mate hasta la cena,
no es más la dieta jamona,
más bien cordero lechal.
Cualquier exceso bucal,
o te manda a la farmacia
o te revienta una vena
y se gasta un dineral
si con la panza rellena
se te pianta alguna hormona
en una ingesta anormal.
Poco alcohol sería lo ideal,
y me dá vergüenza ajena,
esa labia lagrimal
y esa actitud querendona.
que toma algún comensal,
que vacía la pepona
y se agarra un buen pedal.
Debiera ser lo habitual,
servirse un timbal de avena,
sopita de berenjena
y un aderezo normal,
Recurrir al tomatal
reduciendo la faena
y también enhorabuena,
a los frutos del peral.
También de gran eficacia
para lograr la gangrena,
el picante a la chilena,
que comienza verbigracia,
matando cada neurona
en la zona sublingual,
y siguiendo por la obscena
cañería duodenal.
Es por eso en general
que es cosa de aristocracia
cuidar el tema arterial,
comiendo sin pertinacia,
jamás una sobrecena
y evitando la acrobacia
estarás escultural,
y sobre todo mi amiga,
¡Estar flaca es lo ideal!
Eduardo L. de la Barra