elena katamira
Poeta recién llegado
de vez en cuando alguien hace bien recordarme
que no existen pactos ni el arcoíris no es nada más que una fuerza
de un color en que eliges ser o morir
dentro del macrocosmos la poesía es sólo un empeño
en el pequeño abismo una catástrofe de donde puede surgir
por lo menos un ciudad con salida al mar
me recompongo de las piedras
me enciendo como un último cigarrillo
de la última vida de un soldado
desertor
el aire crece sobre mi
como un colchón neumático
donde me tiro desde un último piso
subterráneo
allí en lo alto se dice que seríamos dos héroes
pero yo sigo preguntarte
si el tiempo
es parte
de este cálculo
que no existen pactos ni el arcoíris no es nada más que una fuerza
de un color en que eliges ser o morir
dentro del macrocosmos la poesía es sólo un empeño
en el pequeño abismo una catástrofe de donde puede surgir
por lo menos un ciudad con salida al mar
me recompongo de las piedras
me enciendo como un último cigarrillo
de la última vida de un soldado
desertor
el aire crece sobre mi
como un colchón neumático
donde me tiro desde un último piso
subterráneo
allí en lo alto se dice que seríamos dos héroes
pero yo sigo preguntarte
si el tiempo
es parte
de este cálculo