Maroc
Alberto
Granada enmudeció en aquel momento
en que tu ser de junco y armonía
rezumando tu sangre de agonía
se mezcló entre la tierra y el sarmiento.
Tu tiempo fue de amor y sufrimiento,
te cortaron la vida y la alegría
con sabor a flamenco y lejanía
poeta del romance hecho lamento.
La luz nos alumbró cuando naciste
pero mataron tu alma de aceituna
que fue cual resplandor de luna llena.
Granada se quedó muy sola y triste
recordando tu cara azul de luna,
tu corazón es polvo y azucena.
en que tu ser de junco y armonía
rezumando tu sangre de agonía
se mezcló entre la tierra y el sarmiento.
Tu tiempo fue de amor y sufrimiento,
te cortaron la vida y la alegría
con sabor a flamenco y lejanía
poeta del romance hecho lamento.
La luz nos alumbró cuando naciste
pero mataron tu alma de aceituna
que fue cual resplandor de luna llena.
Granada se quedó muy sola y triste
recordando tu cara azul de luna,
tu corazón es polvo y azucena.
Última edición: