David Adonay Morán Peña
Poeta recién llegado
A los veinte años te das cuenta que se han ido volando ya un par de cometas
Que haz llorado ebrio de amor con unas cuantas canciones.
Que se te han ido volando uno que otro inocente beso.
Haz sido testigo de tus propias tragedias,melancólico,triste.
Que buhardilla de la vida aún está lejos.
Que no eres un niño ni tampoco un hombre.
Nuestra carne ya ha sido mallugada con un par de décadas.
Aprendemos a sentar cabeza miramos locos hacia el horizonte donde ya no vemos nada.
Donde la luna ya no nos da las respuestas que nosotros queremos.
Cuando los caminos se hacen angostos, cuando las veredas se parte en dos.
Cuando aprecias más a la bebida, a las mujeres.
A las locuras descontroladas.
Nuestras primeras borracheras.
Nuestras primeras derramamientos de esperma.
En fin una locura juvenil.
Que haz llorado ebrio de amor con unas cuantas canciones.
Que se te han ido volando uno que otro inocente beso.
Haz sido testigo de tus propias tragedias,melancólico,triste.
Que buhardilla de la vida aún está lejos.
Que no eres un niño ni tampoco un hombre.
Nuestra carne ya ha sido mallugada con un par de décadas.
Aprendemos a sentar cabeza miramos locos hacia el horizonte donde ya no vemos nada.
Donde la luna ya no nos da las respuestas que nosotros queremos.
Cuando los caminos se hacen angostos, cuando las veredas se parte en dos.
Cuando aprecias más a la bebida, a las mujeres.
A las locuras descontroladas.
Nuestras primeras borracheras.
Nuestras primeras derramamientos de esperma.
En fin una locura juvenil.