EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
A Lulio Chesare (*)
Pasión o teogonía
y una témpera en el horizonte
¡por ti!, bosqueja su dibujo
en el dintel
la fortaleza de Cronos
y surge la magia en un eterno
cuadro.
Destino en el anfiteatro
En volutas de acuarelas
y besos de una amapola
en un torrente de estambres.
Cofradía de colores
y una solitaria estampa;
¡ninguna sed de corsario!
Todo potencia de lápiz
Y de cigüeñas.
Cien capullos en el mimbre
tras distante recorrido
y una fiebre en la pared
en nitrato de polvo.
La azulinidad tras los céfiros
Descorre la geografía
¡El espacio no está vacío!
y esta única célula que te acompaña,
por la pátina hundida del crepúsculo
te elevará, ¡por fin!
a la gigante espiral de lo eterno.
Y sólo yo puedo verte
en ese espacio dibujado
en un cuadrante,
y sólo yo puedo
adentrarme en la esfera
y comprender la imagen
perdonando al segundo.
(La simetría carece de tribuna
y trepida la sentencia,
¡el verbo ya no respira!)
El dibujo se somete a la impronta
Y deja su huella
En el papiro.
Allende tu vas, hermano, te acompaña
Mi reflejo.
(*) A mi querido hermano mellizo.
Pasión o teogonía
y una témpera en el horizonte
¡por ti!, bosqueja su dibujo
en el dintel
la fortaleza de Cronos
y surge la magia en un eterno
cuadro.
Destino en el anfiteatro
En volutas de acuarelas
y besos de una amapola
en un torrente de estambres.
Cofradía de colores
y una solitaria estampa;
¡ninguna sed de corsario!
Todo potencia de lápiz
Y de cigüeñas.
Cien capullos en el mimbre
tras distante recorrido
y una fiebre en la pared
en nitrato de polvo.
La azulinidad tras los céfiros
Descorre la geografía
¡El espacio no está vacío!
y esta única célula que te acompaña,
por la pátina hundida del crepúsculo
te elevará, ¡por fin!
a la gigante espiral de lo eterno.
Y sólo yo puedo verte
en ese espacio dibujado
en un cuadrante,
y sólo yo puedo
adentrarme en la esfera
y comprender la imagen
perdonando al segundo.
(La simetría carece de tribuna
y trepida la sentencia,
¡el verbo ya no respira!)
El dibujo se somete a la impronta
Y deja su huella
En el papiro.
Allende tu vas, hermano, te acompaña
Mi reflejo.
(*) A mi querido hermano mellizo.