tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
pasando revista a mis miedos creo reconocerlos y pienso de esta manera sobre ello, obviamente supe leer a algunos autores, que sumado a ciertas experiencias personales, fueron dando forma a este pensamiento.
espero sepan entender mi locura o idiotez y que solo es un escrito, gracias.
Hay dos temores que los humanos tenemos se podrían decir resueltos en nuestra cabeza como que no tienen solución, que son la muerte y la vejez.
Estas como otras facetas del ser humano son causadas por la vida misma, es decir que a partir de nacer cargamos con el peso de la muerte y la vejez, a cuestas ni bien comenzamos a tener conciencia del sucesivo mundo de los miedos.
Sin embargo al darnos cuenta que no tiene caso el preocuparse, pues esto sucederá de igual manera. Digo no todos, pero la gran mayoría de nosotros, trata de ocultarse ese pensamiento, hasta que llegue ese momento. De hecho evitamos hablar del tema en función del encarcelamiento del mismo.
Y comenzamos a hacer foco en otras cargas o estigmas, que consideramos menores, en función de los miedos antes mencionados. Entonces enfatizamos en el dolor y todas las formas que este pudiere tomar ya sea física o inmaterial.
Completando la idea del dolor físico simple, y para ejemplificar, podría ser una fractura, o una torcedura, o un resfriado. En el caso de un dolor físico complejo, podría mencionar un dolor que debiera obtener intervención quirúrgica, como es el caso de una hernia.
Al mencionar dolor inmaterial o intangible, podría tratarse de una angustia, un fastidio.
Que es otra forma de dolor como la envidia, o la competencia que se transforma en obsesión con una cierta cronicidad.
Y llegamos a la conclusión de que a estos tipos de dolor podemos combatirlos y nos hacemos fuertes cuando pensamos que podemos entenderlos e interpretarlos y por lo tanto vencerlos.
Superamos el trance e intentamos pasar de nivel para seguir en carrera.
Pero no tomamos en cuenta al dolor mientras tanto podamos entenderlo, y siempre y cuando asumamos que tiene solución.
El problema consiste en cuando un tema menor se empieza a complicar y al entrelazar los dos tipos de miedos, tanto el dolor tangible, como el dolor intangible.
Se potencia el miedo y se convierte en incertidumbre y automáticamente bajan nuestras defensas psicológicamente hablando, por el solo hecho de no quemar la etapa de el primer dolor asumido que es la vejez, y es cuando todo lo que pensábamos hasta ese momento de la vejez y la muerte, se superpone al final del camino, por esta alteración o por algún agente exterior. Nuestros miedos más tiranos nos traicionan y entonces quedamos a merced de la muerte.
espero sepan entender mi locura o idiotez y que solo es un escrito, gracias.
Hay dos temores que los humanos tenemos se podrían decir resueltos en nuestra cabeza como que no tienen solución, que son la muerte y la vejez.
Estas como otras facetas del ser humano son causadas por la vida misma, es decir que a partir de nacer cargamos con el peso de la muerte y la vejez, a cuestas ni bien comenzamos a tener conciencia del sucesivo mundo de los miedos.
Sin embargo al darnos cuenta que no tiene caso el preocuparse, pues esto sucederá de igual manera. Digo no todos, pero la gran mayoría de nosotros, trata de ocultarse ese pensamiento, hasta que llegue ese momento. De hecho evitamos hablar del tema en función del encarcelamiento del mismo.
Y comenzamos a hacer foco en otras cargas o estigmas, que consideramos menores, en función de los miedos antes mencionados. Entonces enfatizamos en el dolor y todas las formas que este pudiere tomar ya sea física o inmaterial.
Completando la idea del dolor físico simple, y para ejemplificar, podría ser una fractura, o una torcedura, o un resfriado. En el caso de un dolor físico complejo, podría mencionar un dolor que debiera obtener intervención quirúrgica, como es el caso de una hernia.
Al mencionar dolor inmaterial o intangible, podría tratarse de una angustia, un fastidio.
Que es otra forma de dolor como la envidia, o la competencia que se transforma en obsesión con una cierta cronicidad.
Y llegamos a la conclusión de que a estos tipos de dolor podemos combatirlos y nos hacemos fuertes cuando pensamos que podemos entenderlos e interpretarlos y por lo tanto vencerlos.
Superamos el trance e intentamos pasar de nivel para seguir en carrera.
Pero no tomamos en cuenta al dolor mientras tanto podamos entenderlo, y siempre y cuando asumamos que tiene solución.
El problema consiste en cuando un tema menor se empieza a complicar y al entrelazar los dos tipos de miedos, tanto el dolor tangible, como el dolor intangible.
Se potencia el miedo y se convierte en incertidumbre y automáticamente bajan nuestras defensas psicológicamente hablando, por el solo hecho de no quemar la etapa de el primer dolor asumido que es la vejez, y es cuando todo lo que pensábamos hasta ese momento de la vejez y la muerte, se superpone al final del camino, por esta alteración o por algún agente exterior. Nuestros miedos más tiranos nos traicionan y entonces quedamos a merced de la muerte.
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