mencymaru
Poeta recién llegado
que parecía que había nevado en el,
sus ojos pequeños y cansados,
apenas podían mirar
y con su sonrisa alegre y burlona,
siempre te quería ayudar.
Con sus pocos dientes
apenas podía masticar,
con sus pies arrastrando,
le costaba mucho caminar.
No se acostaba ninguna noche
sin en todos nosotros pensar,
¿que pasara mañana?,
Se solía preguntar.
Su piel estaba muy arrugada,
y no era por tanta edad,
era por lo que sufría, por todos los demás.
Abuela querida no sufras más,
que ahora estas en el CIELO
y desde allí, también nos podrás cuidar.
21-11-2012