A mi buen amigo Isidro
¡Cuántas horas dedicadas
a enseñar lo que sabía!
¡Cuántas horas de alegría
con la docencia logradas!
¡Qué atención en las miradas
de los alumnos curiosos,
entusiastas y estudiosos,
inquietos por comprender
lo que se suele esconder
en conceptos farragosos!
Aunque enseñar me fascina,
mi saber es limitado.
Estoy bien considerado,
pero mi placer culmina
cuando un reto me adoctrina.
Pierdo, entonces, la prudencia
y dedico mi consciencia
a batallar con el reto,
sin temores ni respeto,
con las armas de la ciencia.
Algún poeta sugiere:
-"Emérito compañero,
dejaste capa y sombrero.
Permite que te libere
de ese mal que ríe y muere".
-"Isidro del alma mía,
no sufre mi fantasía.
Y aunque estoy ya retirado,
con vosotros a mi lado
me queda la Poesía."
..--..
VicenteMoret
¡Cuántas horas dedicadas
a enseñar lo que sabía!
¡Cuántas horas de alegría
con la docencia logradas!
¡Qué atención en las miradas
de los alumnos curiosos,
entusiastas y estudiosos,
inquietos por comprender
lo que se suele esconder
en conceptos farragosos!
Aunque enseñar me fascina,
mi saber es limitado.
Estoy bien considerado,
pero mi placer culmina
cuando un reto me adoctrina.
Pierdo, entonces, la prudencia
y dedico mi consciencia
a batallar con el reto,
sin temores ni respeto,
con las armas de la ciencia.
Algún poeta sugiere:
-"Emérito compañero,
dejaste capa y sombrero.
Permite que te libere
de ese mal que ríe y muere".
-"Isidro del alma mía,
no sufre mi fantasía.
Y aunque estoy ya retirado,
con vosotros a mi lado
me queda la Poesía."
..--..
VicenteMoret