Alfredo23
Poeta recién llegado
Y vi a mi otro yo
caminando solo...
Y estaba equivocado,
se decía débil. Vi a mi otro yo...
Y yo entregado
casi por completo a ti;
más fuerte,
más vivo, más...
Él decía que amar
no sabía.
Tan ingenuo por horas
que parecían días.
Él decía...
Que no soportará
se escuchaba de su boca.
Que lo amargo
no le toca saborear pues enfermaría,
que no soportaría...
Y aquel yo estaba totalmente equivocado.
Y aquel yo no quería ver que fuerte era
por haberse a ti entregado.
Y aquel yo...
Meditó, pensó...
Después, el equívoco resulté ser yo.
Se volvió más fuerte que un trueno,
era un héroe.
Meditó, pensó... y aceptó.
caminando solo...
Y estaba equivocado,
se decía débil. Vi a mi otro yo...
Y yo entregado
casi por completo a ti;
más fuerte,
más vivo, más...
Él decía que amar
no sabía.
Tan ingenuo por horas
que parecían días.
Él decía...
Que no soportará
se escuchaba de su boca.
Que lo amargo
no le toca saborear pues enfermaría,
que no soportaría...
Y aquel yo estaba totalmente equivocado.
Y aquel yo no quería ver que fuerte era
por haberse a ti entregado.
Y aquel yo...
Meditó, pensó...
Después, el equívoco resulté ser yo.
Se volvió más fuerte que un trueno,
era un héroe.
Meditó, pensó... y aceptó.