guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Ahora escucharé la música,
hasta que se acabe la pila,
hasta que mis oídos revienten
del dolor musical,
y que mi estrella en el cielo
estalle, para que no se acuerden
más del temor y del desahogo
que hubo en este lugar.
Pues me llevaré todas las culpas
y las ambiciones, para formar
una nueva nación, fuerte,
sin temor, que soporte toda
clase de acusación.
Que ya todos tengan libertad
y que nadie muera de hambre,
que ya nadie sea culpable y
que solo exista la paz.
Que no nos extirpen el dinero
y que no jueguen con nuestros
sentimientos, como lo hicieron
todo este tiempo, pues eso nadie
quiere, nunca fué un anhelo.
Que estas que tienen sentimiento
no se las lleve el viento, pues se
acabaría el tiempo de empezar
algo nuevo, o quizás sea un sueño.
hasta que se acabe la pila,
hasta que mis oídos revienten
del dolor musical,
y que mi estrella en el cielo
estalle, para que no se acuerden
más del temor y del desahogo
que hubo en este lugar.
Pues me llevaré todas las culpas
y las ambiciones, para formar
una nueva nación, fuerte,
sin temor, que soporte toda
clase de acusación.
Que ya todos tengan libertad
y que nadie muera de hambre,
que ya nadie sea culpable y
que solo exista la paz.
Que no nos extirpen el dinero
y que no jueguen con nuestros
sentimientos, como lo hicieron
todo este tiempo, pues eso nadie
quiere, nunca fué un anhelo.
Que estas que tienen sentimiento
no se las lleve el viento, pues se
acabaría el tiempo de empezar
algo nuevo, o quizás sea un sueño.