Rivero
Poeta recién llegado
A mi Messi favorito:
Mira muchacho, quienes me conocen bien saben que cuando empiezo a escribirle poemas y carticas a un chamo, ya es para decir: La perdimos. ¡Natalia se enamoró!. Me haces un favor y no empieces a voltear a mirarme mientras lees esto, anda, mira hacia arriba a ver si encuentras a Cupido, porque ese es el que anda de graciosito, clavándole sus flechas a quien se le pega en gana.
Ya que estamos con todo esto del Mundial podemos ver todos los comerciales con futbolistas que están buenísimos y el famoso Waka-Waka, y ¿cómo olvidar a Messi? Recuerdo cuando me di cuenta del inmenso parecido que tenías con él, es que si supieras, si aparecía él era lo mismo a que aparecieras tú y no me cansaba de decir: ¡Qué bello! Pero nadie sabía que realmente hablaba de ti (muajaja).
Bendita sea Venezuela, es que ni Argentina pues, ¡mi Messi me salió catire! No, no, no, no, no, no creas que todo esto que siento por ti es por tu parecido con Messi, por el contrario, me gusta Messi porque se parece a ti (cursi pero cierto).
¿Cuándo me empezaste a gustar? Ni idea, pero creo que sé qué me gusta de ti, quizá sea esa sonrisa que me saca otra a mí cual sea la situación, quizá sea tu forma de verle el lado gracioso a todo, quizá sean todos esos dibujos que haces en vez de estudiar, quizá sea ése carisma que proyectas a todo el que te mira, o tal vez me deslumbraste con tu belleza. Pensándolo bien, creo que es todo el conjunto.
En distintas ocasiones te he dicho que eres un vago ¿por qué? Porque definitivamente eres un flojo en clases, pero ahora en vez de intentar cambiarte, logré aceptarte y luego encontré otra razón para amarte. Si te preguntas cómo tu falta de atención al estudiar se convierte en una razón para amar, te digo, hay que verle el lado positivo a todo y no creo sea dañino pensar que tal vez no prestas atención en clase porque tienes cosas mucho más importantes que hacer (ja, ja, ¡qué vida ajetreada la tuya!), además, ahora yo quería ser tu tutora personal.
Porque este sentimiento no tiene fecha de vencimiento, no se acaba con el Mundial, ni nada parecido, bueno, en realidad todo cambia de un momento a otro y solo Dios decide qué pasará con todo esto que siento. Si algo te puedo asegurar es que esta carta no tiene como objetivo un sí o un no, ni compromisos ni nada, sucede que si algo es imposible es callar a este corazón y me daría un infarto si no saco todo lo que tengo por decir. Toma ésta carta y guárdala donde te parezca mejor, ¿el objetivo de ella? Expresarte lo importante que eres para este corazón.
Mira muchacho, quienes me conocen bien saben que cuando empiezo a escribirle poemas y carticas a un chamo, ya es para decir: La perdimos. ¡Natalia se enamoró!. Me haces un favor y no empieces a voltear a mirarme mientras lees esto, anda, mira hacia arriba a ver si encuentras a Cupido, porque ese es el que anda de graciosito, clavándole sus flechas a quien se le pega en gana.
Ya que estamos con todo esto del Mundial podemos ver todos los comerciales con futbolistas que están buenísimos y el famoso Waka-Waka, y ¿cómo olvidar a Messi? Recuerdo cuando me di cuenta del inmenso parecido que tenías con él, es que si supieras, si aparecía él era lo mismo a que aparecieras tú y no me cansaba de decir: ¡Qué bello! Pero nadie sabía que realmente hablaba de ti (muajaja).
Bendita sea Venezuela, es que ni Argentina pues, ¡mi Messi me salió catire! No, no, no, no, no, no creas que todo esto que siento por ti es por tu parecido con Messi, por el contrario, me gusta Messi porque se parece a ti (cursi pero cierto).
¿Cuándo me empezaste a gustar? Ni idea, pero creo que sé qué me gusta de ti, quizá sea esa sonrisa que me saca otra a mí cual sea la situación, quizá sea tu forma de verle el lado gracioso a todo, quizá sean todos esos dibujos que haces en vez de estudiar, quizá sea ése carisma que proyectas a todo el que te mira, o tal vez me deslumbraste con tu belleza. Pensándolo bien, creo que es todo el conjunto.
En distintas ocasiones te he dicho que eres un vago ¿por qué? Porque definitivamente eres un flojo en clases, pero ahora en vez de intentar cambiarte, logré aceptarte y luego encontré otra razón para amarte. Si te preguntas cómo tu falta de atención al estudiar se convierte en una razón para amar, te digo, hay que verle el lado positivo a todo y no creo sea dañino pensar que tal vez no prestas atención en clase porque tienes cosas mucho más importantes que hacer (ja, ja, ¡qué vida ajetreada la tuya!), además, ahora yo quería ser tu tutora personal.
Porque este sentimiento no tiene fecha de vencimiento, no se acaba con el Mundial, ni nada parecido, bueno, en realidad todo cambia de un momento a otro y solo Dios decide qué pasará con todo esto que siento. Si algo te puedo asegurar es que esta carta no tiene como objetivo un sí o un no, ni compromisos ni nada, sucede que si algo es imposible es callar a este corazón y me daría un infarto si no saco todo lo que tengo por decir. Toma ésta carta y guárdala donde te parezca mejor, ¿el objetivo de ella? Expresarte lo importante que eres para este corazón.
Te quiere, Natalia Rivero