Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alegre fue la voz del padre amigo
que cuando sucumbí me dio la vida;
honesto se hizo punto de partida
y desde su partida está conmigo.
Fulgente fue la luz de su postigo
que cuando oscurecí fue amanecida;
paterno fue su abrazo en despedida
salvándome de todo desabrigo.
Presente su recuerdo me acompaña
a bordo de este tren exacerbado
que rueda de manera un tanto extraña.
Perenne vive donde mi costado
se vuelve hacia Caleta y la Montaña,
amando lo que amó mi padre amado.
que cuando sucumbí me dio la vida;
honesto se hizo punto de partida
y desde su partida está conmigo.
Fulgente fue la luz de su postigo
que cuando oscurecí fue amanecida;
paterno fue su abrazo en despedida
salvándome de todo desabrigo.
Presente su recuerdo me acompaña
a bordo de este tren exacerbado
que rueda de manera un tanto extraña.
Perenne vive donde mi costado
se vuelve hacia Caleta y la Montaña,
amando lo que amó mi padre amado.