Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaste a mis brazos,
Estabas malherido.
Alas cortadas,
Corazón partido.
Te dije,
Quédate,
Hace frío.
Te sanaré y curaré.
¡Eras tan chiquito!
Dormías,
En mi pecho.
Comías,
De mi boca.
Te acunaba y cantaba,
Me volvías loca.
Eras mi pajarito fiel.
Te empecé a querer.
Querer de poseer.
Querer de para mí sola.
No podía ser.
Un mañana,
Asustada,
Desperté.
No te encontré .
No estabas.
La ventana abierta,
Volabas.
Ahora,
¿Quién querrá ser mi pajarito fiel?
Fín
Ó quizás no.
¡Qué sé Yo!
-Aldonza Lorenzo,
No puedes salvar a todo ser vivo ó inerto que te encuentres.
¿Comprendes?
Estabas malherido.
Alas cortadas,
Corazón partido.
Te dije,
Quédate,
Hace frío.
Te sanaré y curaré.
¡Eras tan chiquito!
Dormías,
En mi pecho.
Comías,
De mi boca.
Te acunaba y cantaba,
Me volvías loca.
Eras mi pajarito fiel.
Te empecé a querer.
Querer de poseer.
Querer de para mí sola.
No podía ser.
Un mañana,
Asustada,
Desperté.
No te encontré .
No estabas.
La ventana abierta,
Volabas.
Ahora,
¿Quién querrá ser mi pajarito fiel?
Fín
Ó quizás no.
¡Qué sé Yo!
-Aldonza Lorenzo,
No puedes salvar a todo ser vivo ó inerto que te encuentres.
¿Comprendes?
Última edición: