A MI RADIO DE ESTUDIANTE
Es hora de estudiar y está conmigo
haciéndome la noche llevadera,
y suena musical o noticiera
según es el ambiente que persigo.
La noche se transforma en un castigo
sin esa generosa compañera
que sigue compartiendo mi quimera,
leal, sin preguntar, como un amigo.
Y calla cuando pido que se calle
hablando cuando insisto en que despierte
mi sueño, mi apatía, mi desmaye.
La Radio, solidaria con mi suerte,
atenta a que mi esfuerzo nunca falle,
cumplida su misión solloza inerte.
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