El vestido bailaba alrededor de Ana
cantaba la tarde
con tonos azules rodeando la escuela;
era viernes
era fiesta.
Como agua en torrente
salían los niños de clase
gritando los pequeños sueños
al patio de cemento,
y a las madres amparadas por la verja.
Hasta la noche
había a mi alrededor
un concierto de voces agudas
y mi cabeza no tenia que pensar,
observaba sin interrupción
todos los movimientos de mis hijos,
reían, gritaban.
Daba besos y meriendas
y casi no sentía mi cuerpo
hasta las diez de la noche.
Mis sueños se metieron en un cajón,
solo soñé para ellos en muchos años,
todos los días estaban fraccionados
en muchos pedacitos
y pensé que el rompecabezas
estaba unido a otro rompecabezas
que era el mío.
Hoy los viernes por la tarde
sigue siendo fiesta.
Los sueños del cajón salieron,
pero ya no me servían,
mis hijos entran y salen de mi casa.
El silencio me abriga durante horas,
me ilusiona.
Peto también me ilusionaron sus voces.
cantaba la tarde
con tonos azules rodeando la escuela;
era viernes
era fiesta.
Como agua en torrente
salían los niños de clase
gritando los pequeños sueños
al patio de cemento,
y a las madres amparadas por la verja.
Hasta la noche
había a mi alrededor
un concierto de voces agudas
y mi cabeza no tenia que pensar,
observaba sin interrupción
todos los movimientos de mis hijos,
reían, gritaban.
Daba besos y meriendas
y casi no sentía mi cuerpo
hasta las diez de la noche.
Mis sueños se metieron en un cajón,
solo soñé para ellos en muchos años,
todos los días estaban fraccionados
en muchos pedacitos
y pensé que el rompecabezas
estaba unido a otro rompecabezas
que era el mío.
Hoy los viernes por la tarde
sigue siendo fiesta.
Los sueños del cajón salieron,
pero ya no me servían,
mis hijos entran y salen de mi casa.
El silencio me abriga durante horas,
me ilusiona.
Peto también me ilusionaron sus voces.