Silvaronero
Poeta recién llegado
Un monumento a mis zapatos viejos
construyo en los jardines de mi casa;
mi cariñosa decisión se basa
en que no me maltratan yendo lejos.
Me acompañan a todos los festejos
si bien que a ellos el agua se les pasa;
se encuentran en estado de carcasa
mostrando sus tacones disparejos.
A pesar de su aspecto estropeado
no los cambio por nada de este mundo;
están mis pies, con ellos, confortables.
No obstante que los haya descuidado
es mi apego, por ellos, tan profundo
que al lustrarlos me quedan impecables.
construyo en los jardines de mi casa;
mi cariñosa decisión se basa
en que no me maltratan yendo lejos.
Me acompañan a todos los festejos
si bien que a ellos el agua se les pasa;
se encuentran en estado de carcasa
mostrando sus tacones disparejos.
A pesar de su aspecto estropeado
no los cambio por nada de este mundo;
están mis pies, con ellos, confortables.
No obstante que los haya descuidado
es mi apego, por ellos, tan profundo
que al lustrarlos me quedan impecables.