Josemalaka
Poeta recién llegado
A NUESTROS POETAS
Creadoresde sueños y de ilusiones,
queplasman en tinta, todas las letras,
inspiradospor sus musas, los poetas,
nosmuestran su alma y sus pasiones.
Enestrofas de vida, que van rimando,
fundiendolas palabras, y su estructura,
modelandocada verso, como escultura,
sushermosos poemas, van germinando.
Deamores eternos, que nunca mueren,
yde amores seguros, que se colmaron.
Deamores fugaces, que se quemaron,
yamores fingidos, de esos que hieren.
Enhomenajes sentidos, a sus amigos,
yque en un día gris, los despidieron,
enelegíacas rimas, que le ofrecieron,
conllanto en verso, fueron testigos.
Romances,a paladines de leyenda,
yglosarios de hidalgos caballeros,
fueronde sus hazañas, mensajeros,
donándolesla gloría, como ofrenda.
Apiratas fieros, al negro corsario,
dedicabanodas, como Espronceda,
alreo de muerte o a quien proceda,
allucero del alba, o a su adversario.
Recabandohistorias, los trovadores,
narranromances y sus conquistas,
yrecitando sus obras otros artistas,
recorríanel mundo, como juglares.
Enpareados, tercetos o redondillas,
enaleluyas, octavas o bien cuartetos,
endécimas o espinelas, y con sonetos,
enserventesios, quintetos y seguidillas,
conformanun mundo, mas deseable,
espoleandocon fuerza, los corazones,
yapoyando sus causas y sus razones,
construyendouna vida mas agradable.
Elverbo es su arma y su fundamento,
inagotablefuente, de sus canciones.
Susclaves abstractas o sus pasiones,
sonescudo y coraza, y su armamento.
JorgeManrique, en coplas quebradas,
lavida efímera, con un río compara,
yen verso nos indica, lo que depara,
eldiscurrir de la vida, en sus jornadas.
Quevedo,noble y valiente aventurero,
hendíasu espada, y con rimas ladinas,
concerteros aguijones, y sin sordinas,
arremetíaimprudente, con frío acero.
Argotecanónigo, dramaturgo veterano,
elegantedefensor de la vida arcadiana,
poralejarse de una expresión cotidiana,
trocótoda sensillez, en verso culterano.
"¿Quetengo yo que mi amistad procuras?".
dice Don Lope, unfervoroso inquieto,
"Enmi vida me he visto en tal aprieto",
poramor, y fe, en muchas aventuras.
Combatiendoal turco, justo en Lepanto,
perdidala movilidad propia de un brazo,
mantuvocon gran destreza su firme trazo;
niun ápice su ingenio, sufrió quebranto.
"Enun lugar de la Mancha de cuyo nombre,
noquiero acordarme, no ha mucho tiempo",
entrelocas andanzas y algun contratiempo,
vivió,Don Alonso, Quijote de sobrenombre.
¡IsigneMiguel! poetahumilde, tu ingenioso,
consu quijotesco batallar, subió a la gloria,
yhace tiempo, formais parte de la historia,
malque pese al tal Avellaneda, envidioso.
Novolverán esas oscuras golondrinas,
queGustavo Adolfo añorara en verso,
nivolverá el poeta, a soñar el universo,
comono volverán, sus aves peregrinas.
"Huertoclaro donde madura el limonero",
recitaMachado en su paso por Sevilla,
ysus veinte años en tierras de Castilla,
cercade Soria donde "tuerce el Duero."
Nacidoen llanos de la estepa castellana,
Galán,cambió su vida por una vaquerilla,
yen extremeño, en Guijo de Granadilla,
nosmostró como ninguno, la vida llana.
Debutócon Larra, frentea su sepultura,
dedicócon emoción, al trovador suicida,
sullanto con su rima, en esa despedida,
¡Inútilmuerte!, por un amor sin mesura.
Allínació un nuevo poeta, JoséZorrilla,
conun poema que fue el premonitorio,
delgallardo calavera Don Juan Tenorio,
elmas temible pendenciero de Sevilla.
Entreamoríos, mil duelos y aventuras,
hizoatropello de la virtud, a su albedrío,
ybuscando la redención por su desvarío,
lloróa los pies de Inés, ante su sepultura.
Elcrimen fue en Granada, lloró Machado,
Autordel cancionero, en casa de Rosales,
hechoprisionero, al son de sus cantares,
enGranada le lloran , al poeta asesinado.
Elde Santa María, en un obligado viaje,
cruzóel ancho mar, el poeta, el marinero,
aquelque no pudo ser, de Cádiz salinero,
amantede la mar, de la luz y del lenguaje.
Rueda,de la naturaleza tan enamorado,
elque tornó a la sencillez, como belleza,
esgrimiendocon su verso, la grandeza,
delpueblo mas llano, otrora profanado.
JuanRamón, espiga blanca de Moguer,
doradaal sol, en el prado de Platero,
tierno,mimoso y fuerte como el acero,
leacompaña, en juegos de anochecer.
Miguel,el de Orihuela hoy te convoco,
cuandoflorezca, tu almendro de nata,
unavez llegue el llanto, al rio de plata,
paraque escribas un verso, te provoco.
Componerversos como ellos, quisiera,
llegaral corazón, como ellos lograron,
consus poemas, los cielos temblaron,
cantandoal mundo, su necia ceguera.
Eneste Castillo, de mágicos poetas,
quierobrindarles, rendido homenaje,
porla bella bravura, de su lenguaje,
alviento lancemos, cuarenta saetas.
Creadoresde sueños y de ilusiones,
queplasman en tinta, todas las letras,
inspiradospor sus musas, los poetas,
nosmuestran su alma y sus pasiones.
Enestrofas de vida, que van rimando,
fundiendolas palabras, y su estructura,
modelandocada verso, como escultura,
sushermosos poemas, van germinando.
Deamores eternos, que nunca mueren,
yde amores seguros, que se colmaron.
Deamores fugaces, que se quemaron,
yamores fingidos, de esos que hieren.
Enhomenajes sentidos, a sus amigos,
yque en un día gris, los despidieron,
enelegíacas rimas, que le ofrecieron,
conllanto en verso, fueron testigos.
Romances,a paladines de leyenda,
yglosarios de hidalgos caballeros,
fueronde sus hazañas, mensajeros,
donándolesla gloría, como ofrenda.
Apiratas fieros, al negro corsario,
dedicabanodas, como Espronceda,
alreo de muerte o a quien proceda,
allucero del alba, o a su adversario.
Recabandohistorias, los trovadores,
narranromances y sus conquistas,
yrecitando sus obras otros artistas,
recorríanel mundo, como juglares.
Enpareados, tercetos o redondillas,
enaleluyas, octavas o bien cuartetos,
endécimas o espinelas, y con sonetos,
enserventesios, quintetos y seguidillas,
conformanun mundo, mas deseable,
espoleandocon fuerza, los corazones,
yapoyando sus causas y sus razones,
construyendouna vida mas agradable.
Elverbo es su arma y su fundamento,
inagotablefuente, de sus canciones.
Susclaves abstractas o sus pasiones,
sonescudo y coraza, y su armamento.
JorgeManrique, en coplas quebradas,
lavida efímera, con un río compara,
yen verso nos indica, lo que depara,
eldiscurrir de la vida, en sus jornadas.
Quevedo,noble y valiente aventurero,
hendíasu espada, y con rimas ladinas,
concerteros aguijones, y sin sordinas,
arremetíaimprudente, con frío acero.
Argotecanónigo, dramaturgo veterano,
elegantedefensor de la vida arcadiana,
poralejarse de una expresión cotidiana,
trocótoda sensillez, en verso culterano.
"¿Quetengo yo que mi amistad procuras?".
dice Don Lope, unfervoroso inquieto,
"Enmi vida me he visto en tal aprieto",
poramor, y fe, en muchas aventuras.
Combatiendoal turco, justo en Lepanto,
perdidala movilidad propia de un brazo,
mantuvocon gran destreza su firme trazo;
niun ápice su ingenio, sufrió quebranto.
"Enun lugar de la Mancha de cuyo nombre,
noquiero acordarme, no ha mucho tiempo",
entrelocas andanzas y algun contratiempo,
vivió,Don Alonso, Quijote de sobrenombre.
¡IsigneMiguel! poetahumilde, tu ingenioso,
consu quijotesco batallar, subió a la gloria,
yhace tiempo, formais parte de la historia,
malque pese al tal Avellaneda, envidioso.
Novolverán esas oscuras golondrinas,
queGustavo Adolfo añorara en verso,
nivolverá el poeta, a soñar el universo,
comono volverán, sus aves peregrinas.
"Huertoclaro donde madura el limonero",
recitaMachado en su paso por Sevilla,
ysus veinte años en tierras de Castilla,
cercade Soria donde "tuerce el Duero."
Nacidoen llanos de la estepa castellana,
Galán,cambió su vida por una vaquerilla,
yen extremeño, en Guijo de Granadilla,
nosmostró como ninguno, la vida llana.
Debutócon Larra, frentea su sepultura,
dedicócon emoción, al trovador suicida,
sullanto con su rima, en esa despedida,
¡Inútilmuerte!, por un amor sin mesura.
Allínació un nuevo poeta, JoséZorrilla,
conun poema que fue el premonitorio,
delgallardo calavera Don Juan Tenorio,
elmas temible pendenciero de Sevilla.
Entreamoríos, mil duelos y aventuras,
hizoatropello de la virtud, a su albedrío,
ybuscando la redención por su desvarío,
lloróa los pies de Inés, ante su sepultura.
Elcrimen fue en Granada, lloró Machado,
Autordel cancionero, en casa de Rosales,
hechoprisionero, al son de sus cantares,
enGranada le lloran , al poeta asesinado.
Elde Santa María, en un obligado viaje,
cruzóel ancho mar, el poeta, el marinero,
aquelque no pudo ser, de Cádiz salinero,
amantede la mar, de la luz y del lenguaje.
Rueda,de la naturaleza tan enamorado,
elque tornó a la sencillez, como belleza,
esgrimiendocon su verso, la grandeza,
delpueblo mas llano, otrora profanado.
JuanRamón, espiga blanca de Moguer,
doradaal sol, en el prado de Platero,
tierno,mimoso y fuerte como el acero,
leacompaña, en juegos de anochecer.
Miguel,el de Orihuela hoy te convoco,
cuandoflorezca, tu almendro de nata,
unavez llegue el llanto, al rio de plata,
paraque escribas un verso, te provoco.
Componerversos como ellos, quisiera,
llegaral corazón, como ellos lograron,
consus poemas, los cielos temblaron,
cantandoal mundo, su necia ceguera.
Eneste Castillo, de mágicos poetas,
quierobrindarles, rendido homenaje,
porla bella bravura, de su lenguaje,
alviento lancemos, cuarenta saetas.