salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Gracias a Assan, por nutrirme
A NUESTROS VIEJOS
Me conmovieron siempre
las manos temblorosas
de los ancianos
al hurgar sus monedas,
los billetes ajados.
Será porque el dinero se infla
y ellos, tan desinflados.
Será que en mi país
envejecer es un pecado.
y PAMI, las siglas del maltrato.
¡Siglas y siglos, en fín
sin respetarlos
cuando en otras culturas
eran sabios!
Y como si fuera poco
ahora los matan
o los muelen a palos
por sus tristes morlacos.
En un tambaleante colectivo,
ví a un viejito, un día.
Rebuscaba en sus bolsillos magros.
Tiempo de lactancia para mí:
de mi pecho brotaron
llantos blancos.
Qué loca prolactina mía,
nunca tanto
como hacer de la vejez
un trasto.
Los veo equivocarse
a cada rato
no distinguen las cifras
en el supermercado.
De quién es el error,
qué mundo tan chicato.
Me conmueven nuestros viejos
despojados.
Sus pocos pesos
y sus tantos pasos.
Muy bueno poetisa, si, si. Muy bueno, de verdad. Me ha gustado. Un placer haberlo leido.
besos.