Eratalia
Con rimas y a lo loco
Has de decirme, Oncina, el santo y seña
para poder pasar por el camino,
que si no, ya has llegado a tu destino
y te quedas sentado en esta peña.
La exigencia no es grande –ni pequeña-;
venga, dímelo ya, que no adivino
por qué callado estás, mas imagino
que pudiste olvidar la contraseña.
Es tan solo una broma, estoy de coña
y quiero con los versos darte caña.
¡No me mires así, fruncido el ceño!
Brindo por ti con vino de Borgoña:
Sigue adelante, tienes mucha maña:
¡Doblegaste al soneto con tu empeño!
Última edición: