ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la orilla del río.
Con disciplina las bancas del parque
sostienen en peso de la tarde,
cierra el telón del teatro circundante
y yo sobre las vértebras en ellas apostado
atizo el leño, el fuego crepita y arde.
Luciérnagas, minúsculos faroles dispersos,
tremulantes a lo lejos se encienden,
engendra el cielo la luna y desnuda la noche
se queman de frío las constelaciones.
Praderas vegetativas sin desvelo
apresuran adormir como las aves
hilvanando sus últimos vuelos.
Rompe el silencio su graznido
les esperan como cada día las ramas
o jubiloso su amor en el nido.
De cierto te digo que te espero
a la orilla del río.
De igual manera es mi sonrisa indiscreta
si el encuentro es casual o concertado
¿será porque aquí pasa el río?
Si vienes con el fluir de las aguas
es la margen izquierda donde me encuentro
te diré tantas cosas guardadas para ti…
tan adentro.
No es que sea pasajero
como las hojas en su curso
por el caudal del río,
es el torrente de cariños
que viaja en mis venas
he incrusta tu ser en mi frente.
Geber Humberto Pérez Ulín.
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