pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegó la calma, el consuelo y por que no decir el premio , ha llegado el momento de cerrar la puerta a todo lo cursado de decir y asumir que todo ha pasado, incluso hoy agradezco al dolor que me abrazó porque me enseñó a ver, a diferenciar, a reconocer y me ayudó a llegar, a llegar a él.
Esta vez mi sentir es fuerte pero no inconsciente, es intenso pero no inseguro, es bello, puro y puedo sentir que en él también este amor late como late en mi.
A pesar de todo, mi deseo de amar y ser amada no se perdió, ha madurado, ha crecido y se ha transformado en mi voz, ya no hay oscuridad a la que temer, no hay monstruos escondidos entre sombras, no hay temor que desarme, no hay sueño que no sea capaz de regalarme, cada día soy mas guerrera, dueña de lo que siento, deseo y quiero, reina de mis días y noches, mujer libre sin cadenas, se acabó la esclava, la poquedad y el desprecio, se acabó la niña y su llanto.
Esta vez mi sentir es fuerte pero no inconsciente, es intenso pero no inseguro, es bello, puro y puedo sentir que en él también este amor late como late en mi.
A pesar de todo, mi deseo de amar y ser amada no se perdió, ha madurado, ha crecido y se ha transformado en mi voz, ya no hay oscuridad a la que temer, no hay monstruos escondidos entre sombras, no hay temor que desarme, no hay sueño que no sea capaz de regalarme, cada día soy mas guerrera, dueña de lo que siento, deseo y quiero, reina de mis días y noches, mujer libre sin cadenas, se acabó la esclava, la poquedad y el desprecio, se acabó la niña y su llanto.