A por el millón de desahuciados

Évano

Libre, sin dioses.
Cuando los hijos desahuciados crezcan
amarán a esta España; amarán
a la misericordia del Gobierno.

Cuando esos hijos arrojados crezcan
durante lustros en la puta calle,
nos amarán como ama la muerte,
como ama el poderoso, el más fuerte.

Y nos darán las gracias por haberles
paseado los rostros sin una triste
lágrima. Sin abrirles una triste
mano. Amarán a bancos y a banqueros;
y a ricos y a los pobres compañeros
que les cerraron brazos, manos, ojos,
corazones y puertas. Amarán
a diablos porque demonios les dieron.
Amarán lo aprendido, al dios dinero.

Quizás no voy a verlo. Quizás no quiero
retornar otra vez al mismo ruin
sendero que lleva esta humanidad
desde tiempos donde el fuego ardía
dentro de una caverna del infierno.

Como el alma que reina
siempre en la España nuestra.
 
Última edición:
Lo malo de la Historia del hombre, es que con el paso del tiempo y el cambio de circunstancias, los nuevos hombres suelen volver a las mismas andadas, (de lo que no duele en carne propia no se aprende).
Pero si algo bueno tiene esta crisis-estafa es que por lo menos la generación siguiente saldrá un poco más concienciada y humilde que sus más cercanas predecesoras (aunque seguramente también andará más jodida en cuestiones económicas y laborales).

Un placer leerle, señor Vicente. Un abrazo, amigo.
 
Excelente poesía: ojalá si hubiera un cambio en este sentido tuviéramos tiempo para verlo. Creo que dadas las circunstancias actuales de la realidad mundial, es imposible. Pero quiero creer que las generaciones que nos precedan quizás puedan asistir a un cambio estructural. Ojalá...
 
Cuando los hijos desahuciados crezcan
amarán a esta España; amarán
a la misericordia del Gobierno.

Cuando esos hijos arrojados crezcan
durante lustros en la puta calle,
nos amarán como ama la muerte,
como ama el poderoso, el más fuerte.

Y nos darán las gracias por haberles
paseado los rostros sin una triste
lágrima. Sin abrirles una triste
mano. Amarán a bancos y a banqueros;
y a ricos y a los pobres compañeros
que les cerraron brazos, manos , ojos,
corazones y puertas. Amarán
a diablos porque demonios les dieron.
Amarán lo aprendido, al dios dinero.

Quizás no voy a verlo. Quizás no quiero
retornar otra vez al mismo ruin
sendero que lleva esta humanidad
desde tiempos donde el fuego ardía
dentro de una caverna del infierno.

Como el alma que reina
siempre en la España nuestra.
Triste realidad estamos viviendo estimado poeta.
Un cálido abrazo con el mi cariño.
Siempreviva.
 
Cuando los hijos desahuciados crezcan
amarán a esta España; amarán
a la misericordia del Gobierno.

Cuando esos hijos arrojados crezcan
durante lustros en la puta calle,
nos amarán como ama la muerte,
como ama el poderoso, el más fuerte.

Y nos darán las gracias por haberles
paseado los rostros sin una triste
lágrima. Sin abrirles una triste
mano. Amarán a bancos y a banqueros;
y a ricos y a los pobres compañeros
que les cerraron brazos, manos , ojos,
corazones y puertas. Amarán
a diablos porque demonios les dieron.
Amarán lo aprendido, al dios dinero.

Quizás no voy a verlo. Quizás no quiero
retornar otra vez al mismo ruin
sendero que lleva esta humanidad
desde tiempos donde el fuego ardía
dentro de una caverna del infierno.

Como el alma que reina
siempre en la España nuestra.

El quinto derecho de la constitución española por la que tanto se les llena la boca a nuestros políticos dice:
"El derecho a la inviolabilidad del domicilio" ahora ha pasado a ser "inviolabilidad parlamentaria"
hay otro que dice
"derecho al trabajo", claro que se han olvidado de la dignidad del trabajo.

La vulneración de los derechos está rozando límites insospechados en estos tiempos, tras tantas luchas por conseguir dignidad, resulta que ahora estamos peor que hace muchos, muchos años. De algún modo, esto tiene que reventar.
No quería dejar un mensaje pesimista pero no le veo salidas a esto.

Un abrazo,

Palmira
 

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