Évano
Libre, sin dioses.
Cuando los hijos desahuciados crezcan
amarán a esta España; amarán
a la misericordia del Gobierno.
Cuando esos hijos arrojados crezcan
durante lustros en la puta calle,
nos amarán como ama la muerte,
como ama el poderoso, el más fuerte.
Y nos darán las gracias por haberles
paseado los rostros sin una triste
lágrima. Sin abrirles una triste
mano. Amarán a bancos y a banqueros;
y a ricos y a los pobres compañeros
que les cerraron brazos, manos, ojos,
corazones y puertas. Amarán
a diablos porque demonios les dieron.
Amarán lo aprendido, al dios dinero.
Quizás no voy a verlo. Quizás no quiero
retornar otra vez al mismo ruin
sendero que lleva esta humanidad
desde tiempos donde el fuego ardía
dentro de una caverna del infierno.
Como el alma que reina
siempre en la España nuestra.
amarán a esta España; amarán
a la misericordia del Gobierno.
Cuando esos hijos arrojados crezcan
durante lustros en la puta calle,
nos amarán como ama la muerte,
como ama el poderoso, el más fuerte.
Y nos darán las gracias por haberles
paseado los rostros sin una triste
lágrima. Sin abrirles una triste
mano. Amarán a bancos y a banqueros;
y a ricos y a los pobres compañeros
que les cerraron brazos, manos, ojos,
corazones y puertas. Amarán
a diablos porque demonios les dieron.
Amarán lo aprendido, al dios dinero.
Quizás no voy a verlo. Quizás no quiero
retornar otra vez al mismo ruin
sendero que lleva esta humanidad
desde tiempos donde el fuego ardía
dentro de una caverna del infierno.
Como el alma que reina
siempre en la España nuestra.
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