A puertas cerradas

Leah

Poeta asiduo al portal
Encerrada en mi habitación con miles de recuerdos,
cada unos de ellos me llevan a ti,​
a tu aroma, a tu risa, a tu fascinante sonrisa.​



Porque mis sentimientos me exiliaron en mi mente,
lo mágico de mi vida lo encuentro en mi interior,​
recluta por mis propios instintos animal.​


Mi prisión me limita a la vida real,​
dame un poco de ese veneno de esos​
que usas en las maquinas de fuego.​


Alejarme de ti fue la única manera de vivir,​
sola sí sola escondida en cuatro paredes,​
el silencio me acompaña en mi indefinida oscuridad.​



Amanece y en mi lecho solo hay tristeza,​
vuelve te pido mi alma no resiste,​
perdón por tanto daño que te hice.​



Solo tú y yo en la habitación,​
ven para que me perdones la vida,​
quiero sentir tu cuerpo junto al mío.​



Me condenaste a recordarte,​
tengo tus imágenes en mi mente,​
las ultimas de tu vida.​



Te vi sin vida; muerta por el invierno,​
aunque nuestra tierra es candela,​
tu te enfriaste por dentro.​



Te marchaste de la vida terrenal,​
me dejaste sin compasión,​
fuiste egoísta yo te quería.​



Fuiste convertido polvo como querías,​
tire tus cenizas al mar,​
cuando lo hacia escuche tu risa.​



Imaginé tu sonrisa maquiavélica,​
de esas que das cuando cometes actos de maldad,​
vi tu mirada en el azul del mar.​



El escalofrió rodeaba mi cuerpo​
y en mi mente aparecía tu voz y tus palabras,
mi castigo es amarte después de tu muerte.​

encerrada.jpg


Edilexys Ramírez​
 
Última edición:
Encerrada en mi habitación con miles de recuerdos,
cada unos de ellos me llevan a ti,​
a tu aroma, a tu risa, a tu fascinante sonrisa.​



Porque mis sentimientos me exiliaron en mi mente,
lo mágico de mi vida lo encuentro en mi interior,​
recluta por mis propios instintos animal.​


Mi prisión me limita a la vida real,​
dame un poco de ese veneno de esos​
que usas en las maquinas de fuego.​


Alejarme de ti fue la única manera de vivir,​
sola sí sola escondida en cuatro paredes,​
el silencio me acompaña en mi indefinida oscuridad.​



Amanece y en mi lecho solo hay tristeza,​
vuelve te pido mi alma no resiste,​
perdón por tanto daño que te hice.​



Solo tú y yo en la habitación,​
ven para que me perdones la vida,​
quiero sentir tu cuerpo junto al mío.​



Me condenaste a recordarte,​
tengo tus imágenes en mi mente,​
las ultimas de tu vida.​



Te vi sin vida; muerta por el invierno,​
aunque nuestra tierra es candela,​
tu te enfriaste por dentro.​



Te marchaste de la vida terrenal,​
me dejaste sin compasión,​
fuiste egoísta yo te quería.​



Fuiste convertido polvo como querías,​
tire tus cenizas al mar,​
cuando lo hacia escuche tu risa.​



Imaginé tu sonrisa maquiavélica,​
de esas que das cuando cometes actos de maldad,​
vi tu mirada en el azul del mar.​



El escalofrió rodeaba mi cuerpo​
y en mi mente aparecía tu voz y tus palabras,
mi castigo es amarte después de tu muerte.​

encerrada.jpg


Edilexys Ramírez​

Cada verso deja que las imágenes puestas en el sean conjugadas en el poema y por tanto dan una dinámica buena. Un agrado leerte, saludos desde Colombia aiga poetisa
 
Encerrada en mi habitación con miles de recuerdos,

cada unos de ellos me llevan a ti,​

a tu aroma, a tu risa, a tu fascinante sonrisa.​




Porque mis sentimientos me exiliaron en mi mente,

lo mágico de mi vida lo encuentro en mi interior,​

recluta por mis propios instintos animal.​



Mi prisión me limita a la vida real,​

dame un poco de ese veneno de esos​

que usas en las maquinas de fuego.​



Alejarme de ti fue la única manera de vivir,​

sola sí sola escondida en cuatro paredes,​

el silencio me acompaña en mi indefinida oscuridad.​




Amanece y en mi lecho solo hay tristeza,​

vuelve te pido mi alma no resiste,​

perdón por tanto daño que te hice.​




Solo tú y yo en la habitación,​

ven para que me perdones la vida,​

quiero sentir tu cuerpo junto al mío.​




Me condenaste a recordarte,​

tengo tus imágenes en mi mente,​

las ultimas de tu vida.​




Te vi sin vida; muerta por el invierno,​

aunque nuestra tierra es candela,​

tu te enfriaste por dentro.​




Te marchaste de la vida terrenal,​

me dejaste sin compasión,​

fuiste egoísta yo te quería.​




Fuiste convertido polvo como querías,​

tire tus cenizas al mar,​

cuando lo hacia escuche tu risa.​




Imaginé tu sonrisa maquiavélica,​

de esas que das cuando cometes actos de maldad,​

vi tu mirada en el azul del mar.​




El escalofrió rodeaba mi cuerpo​

y en mi mente aparecía tu voz y tus palabras,

mi castigo es amarte después de tu muerte.​

encerrada.jpg



Edilexys Ramírez​
Condena de melancolia y transpiraciones que susurran esas
tristeza posible en los contornos de esa cristalizada materia
del desamor. un vestido de verdad y una avalancha de
sensaciones en una obra intensa. saludos amables de
luzyabsenta, magnifico.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba