me hierven las entrañas en un espasmo involuntario
tal como las contracciones del diafragma
que sustraen la energía de la caja torácica
y aflojan los esfínteres
la musa de mis sueños y pesadillas
se ve cabizbaja llevada de la mano
por una persona que francamente no ama
se le mira contrariada y temerosa
pongo atención a sus ojos
y por alguna razón evita los míos
queriendo ocultar su mejor perfil, el diestro
descubro con indignación que su rostro está marcado
por sutil hematoma que quiso disfrazar
bajo maquillaje fino y estola
me mira con un dejo de pánico
y me grita sin palabras: ¡Vete!
su acompañante repara en mi
y yo le sostengo la mirada
suelta su mano y, para mi satisfacción,
viene por mis huesos
uno de los dos sobra en este mundo
y estamos a punto de saber cual
tal como las contracciones del diafragma
que sustraen la energía de la caja torácica
y aflojan los esfínteres
la musa de mis sueños y pesadillas
se ve cabizbaja llevada de la mano
por una persona que francamente no ama
se le mira contrariada y temerosa
pongo atención a sus ojos
y por alguna razón evita los míos
queriendo ocultar su mejor perfil, el diestro
descubro con indignación que su rostro está marcado
por sutil hematoma que quiso disfrazar
bajo maquillaje fino y estola
me mira con un dejo de pánico
y me grita sin palabras: ¡Vete!
su acompañante repara en mi
y yo le sostengo la mirada
suelta su mano y, para mi satisfacción,
viene por mis huesos
uno de los dos sobra en este mundo
y estamos a punto de saber cual
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