¿A qué suenan tus besos?




El sonido de un te quiero, cuando estás deseando escucharlo, en su voz. Dicho de verdad, con sinceridad, no un te quiero de compromiso, quizás algunas veces se dice demasiado pronto, pero si es de verdad, no importa. Y otras personas muy nobles, tardan tiempo en decirlo, pero cuando lo hacen es de verdad, E incluso es posible que nunca lo digan, pero lo demostrarán.



¡¡Qué pregunta!! Eso, eso... ¿a qué sonaría un beso tuyo al chocar con el mío?
Niña, déjate de conversar tanto, y gasta pluma... Que te lo digo por experiencia, vamos por ahí dando discursos y otros se inspiran, alzan fama y ni la cerveza nos regalan jaja


Besos
 
Una inquietud que debes develar o ¿no? jajajajaj.
Me encantó mi querida Elenita. Brillante pluma. Besos con cariño.
 



Y ha estado casi toda su vida salvando a los demás, mientras ella misma se ahogaba y nadie la salvó, y ahora que está hundida, otra vez, ella solita tendrá que salvarse. Lo sabe de sobra, los milagros no existen, pero para salir a flote necesita reír y soñar, sus eternos aliados, y para eso tiene que seguir imaginándose ese beso.


No puede dejar de imaginarlo: se pregunta: ¿a qué sonaría un beso tuyo al chocar con el mío? Chi lo sa.



Antonia Mauro del Blanco









Un poco triste pero muy bonito a la vez, y aparte de felicitarte no puedo decir mucho más, ...bueno, sí, que la primera parte de tu prosa me ha dado mucho hambre (...debe ser por la hora que es, jeje).

Un abrazote compi.
 
Me ha parecido Elenita que más que sonar lo que le ocurre a esos besos es que tienen un sabor muy rico en esta prosa, que se degustan dulces y sabios, manjar de dioses aliñado con un poco de tristeza por volver a degustarlos.
Un Abrazo grandote y algo nublado
 
la-rosa-libro-1.jpg




Poema o Prosa RESCATADA


Poemas, publicados como mímino un año antes del mes de valoración que en su día pasaron desapercibidos y no fueron premiados; o poemas que fueron publicados en foros que no son objeto de valoración por el jurado. Se seleccionan y otorgan por la administración entre las propuestas que hagan los ojeadores y, a falta de estos, entre las propuestas que podrán realizar moderadores, jurados, usuarios o a criterio de la propia administración.


Muchas FELICIDADES
MUNDOPOESIA.COM
 





Lo ha imaginado tantas veces, sabría a gloria un beso suyo, seguro: a fresas, chocolate, a fruta recién exprimida. A la fruta de la pasión, a lima y a limón, pero no amargo, a melocotón, a melón con jamón, a jamón con tomate y aceite de oliva, seguro, a otros tantos sabores que le gustan. A un buen vino.

A pescadito de la ría y a pescaíto frito, a la huerta murciana, a sabor español. Sabría a la mejor compañía, a esas sobremesas con amigos después de degustar un buen plato, hecho con cariño. Sabría a mar y a montaña, a libertad, como si un águila te transportara al lugar más maravilloso, a un remanso de paz, donde no hay odio, rencor, ni ira, ni malas palabras, sólo paz y sólo tú.

¿Y su sonido?, al mejor del mundo, si fuese un instrumento sería un violín, sin dudarlo, al mejor, un Stradivarius, de belleza infinita y cuerdas celestiales, tocado por las mejores manos que pudieron hacerlo, sería la música más bella.

Sería el sonido de la risa de un niño, de su voz la primera vez que dice papá, y mamá. El sonido de la canción que más le gusta del mundo. El sonido de un te quiero, cuando estás deseando escucharlo, en su voz. Dicho de verdad, con sinceridad, no un te quiero de compromiso, quizás algunas veces se dice demasiado pronto, pero si es de verdad, no importa. Y otras personas muy nobles, tardan tiempo en decirlo, pero cuando lo hacen es de verdad, E incluso es posible que nunca lo digan, pero lo demostrarán.

Ese beso sonaría a una caricia dada con cariño, a un abrazo que no quieres que se acabe, donde quedarte a vivir para siempre, en esos brazos, vida regalada.

Sí, es posible que ese beso se ahogue antes de haber nacido, como se ahoga la madera de los barcos hundidos con los que se fabrica ese Stradivarius, según la versión romántica. Igual que se han ahogado tantas ilusiones, sueños incumplidos, promesas rotas, quizás nunca se prometieron, pero ella lo creyó firmemente; ahora más dura es la caída.

Y ha estado casi toda su vida salvando a los demás, mientras ella misma se ahogaba y nadie la salvó, y ahora que está hundida, otra vez, ella solita tendrá que salvarse. Lo sabe de sobras, los milagros no existen, pero para salir a flote necesita reir y soñar, sus eternos aliados, y para eso tiene que seguir imaginándose ese beso.

No puede dejar de imaginarlo: se pregunta: ¿a qué sonaría un beso tuyo al chocar con el mío? Chi lo sa.



Antonia Mauro del Blanco



[video=youtube;loqjcUwSrdg]


Felicidades, Doña Elena. Relato de un beso imaginado podría titularse el relato. Se lee fresca y espontánea tu prosa. He disfrutado con la lectura. Un relato melancólico pero reivindicando la risa y los sueños que son las mejores armas contra la melancolía. Excelente final.
Abrazos querida amiga
 
Gracias por el premio. Esta prosa en realidad no es técnicamente mi mejor trabajo, pero es un peldaño de la escalera que he ido subiendo y que representa el crecimiento que todos podemos tener.

Muchas gracias. Un abrazo a todos.

Pda.: me gusta el color morado del premio jsja.
 
Última edición:





Lo ha imaginado tantas veces, sabría a gloria un beso suyo, seguro: a fresas, chocolate, a fruta recién exprimida. A la fruta de la pasión, a lima y a limón, pero no amargo, a melocotón, a melón con jamón, a jamón con tomate y aceite de oliva, seguro, a otros tantos sabores que le gustan. A un buen vino.

A pescadito de la ría y a pescaíto frito, a la huerta murciana, a sabor español. Sabría a la mejor compañía, a esas sobremesas con amigos después de degustar un buen plato, hecho con cariño. Sabría a mar y a montaña, a libertad, como si un águila te transportara al lugar más maravilloso, a un remanso de paz, donde no hay odio, rencor, ni ira, ni malas palabras, sólo paz y sólo tú.

¿Y su sonido?, al mejor del mundo, si fuese un instrumento sería un violín, sin dudarlo, al mejor, un Stradivarius, de belleza infinita y cuerdas celestiales, tocado por las mejores manos que pudieron hacerlo, sería la música más bella.

Sería el sonido de la risa de un niño, de su voz la primera vez que dice papá, y mamá. El sonido de la canción que más le gusta del mundo. El sonido de un te quiero, cuando estás deseando escucharlo, en su voz. Dicho de verdad, con sinceridad, no un te quiero de compromiso, quizás algunas veces se dice demasiado pronto, pero si es de verdad, no importa. Y otras personas muy nobles, tardan tiempo en decirlo, pero cuando lo hacen es de verdad, E incluso es posible que nunca lo digan, pero lo demostrarán.

Ese beso sonaría a una caricia dada con cariño, a un abrazo que no quieres que se acabe, donde quedarte a vivir para siempre, en esos brazos, vida regalada.

Sí, es posible que ese beso se ahogue antes de haber nacido, como se ahoga la madera de los barcos hundidos con los que se fabrica ese Stradivarius, según la versión romántica. Igual que se han ahogado tantas ilusiones, sueños incumplidos, promesas rotas, quizás nunca se prometieron, pero ella lo creyó firmemente; ahora más dura es la caída.

Y ha estado casi toda su vida salvando a los demás, mientras ella misma se ahogaba y nadie la salvó, y ahora que está hundida, otra vez, ella solita tendrá que salvarse. Lo sabe de sobras, los milagros no existen, pero para salir a flote necesita reir y soñar, sus eternos aliados, y para eso tiene que seguir imaginándose ese beso.

No puede dejar de imaginarlo: se pregunta: ¿a qué sonaría un beso tuyo al chocar con el mío? Chi lo sa.



Antonia Mauro del Blanco



[video=youtube;loqjcUwSrdg]


ohhhhh! Qué belleza de texto, compi..., y qué triste... Tienes ese duende para servir en letras lo que tiembla en tu aliento. Nunca dejes de crear, amiga.
Un beso.
 





Lo ha imaginado tantas veces, sabría a gloria un beso suyo, seguro: a fresas, chocolate, a fruta recién exprimida. A la fruta de la pasión, a lima y a limón, pero no amargo, a melocotón, a melón con jamón, a jamón con tomate y aceite de oliva, seguro, a otros tantos sabores que le gustan. A un buen vino.

A pescadito de la ría y a pescaíto frito, a la huerta murciana, a sabor español. Sabría a la mejor compañía, a esas sobremesas con amigos después de degustar un buen plato, hecho con cariño. Sabría a mar y a montaña, a libertad, como si un águila te transportara al lugar más maravilloso, a un remanso de paz, donde no hay odio, rencor, ni ira, ni malas palabras, sólo paz y sólo tú.

¿Y su sonido?, al mejor del mundo, si fuese un instrumento sería un violín, sin dudarlo, al mejor, un Stradivarius, de belleza infinita y cuerdas celestiales, tocado por las mejores manos que pudieron hacerlo, sería la música más bella.

Sería el sonido de la risa de un niño, de su voz la primera vez que dice papá, y mamá. El sonido de la canción que más le gusta del mundo. El sonido de un te quiero, cuando estás deseando escucharlo, en su voz. Dicho de verdad, con sinceridad, no un te quiero de compromiso, quizás algunas veces se dice demasiado pronto, pero si es de verdad, no importa. Y otras personas muy nobles, tardan tiempo en decirlo, pero cuando lo hacen es de verdad, E incluso es posible que nunca lo digan, pero lo demostrarán.

Ese beso sonaría a una caricia dada con cariño, a un abrazo que no quieres que se acabe, donde quedarte a vivir para siempre, en esos brazos, vida regalada.

Sí, es posible que ese beso se ahogue antes de haber nacido, como se ahoga la madera de los barcos hundidos con los que se fabrica ese Stradivarius, según la versión romántica. Igual que se han ahogado tantas ilusiones, sueños incumplidos, promesas rotas, quizás nunca se prometieron, pero ella lo creyó firmemente; ahora más dura es la caída.

Y ha estado casi toda su vida salvando a los demás, mientras ella misma se ahogaba y nadie la salvó, y ahora que está hundida, otra vez, ella solita tendrá que salvarse. Lo sabe de sobras, los milagros no existen, pero para salir a flote necesita reir y soñar, sus eternos aliados, y para eso tiene que seguir imaginándose ese beso.

No puede dejar de imaginarlo: se pregunta: ¿a qué sonaría un beso tuyo al chocar con el mío? Chi lo sa.



Antonia Mauro del Blanco



[video=youtube;loqjcUwSrdg]



Lo había olvidado pero me hiciste recordar, mi primer beso supo a naranja, jaja.
Pero tristemente he olvidado aquel beso que quisiera recordar.
Hermosas imágenes que creaste con tus letras.
Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba