¿A quién canto?

Bello canto, amigo. Más allá de los códigos html.

Siempre es intensa y muy sentida tu poesía.

Me gustó mucho.

Un abrazo.
 
Lindo poema , todos tenemos cosas que cantar en esta vida. Ha sido un deleite leerte. Un abrazo amigo.
 
Hola Alondo,
ya somos dos apátridas,
ya no estoy solo en esta sensación de ser un bicho raro jajaj
Mañana es el día de la patria hispana en el que se festeja
que despojaron a unos pobres indios de toda su identidad.
Un saludo y un abrazo entre apátridas.


De bichos raros nosotros nada… si a caso serán los demás, je je… que los imperialismos y las masacres nunca trajeron nada bueno… ni lo traerán.
Muchas gracias, bicho, y un abrazo… y a cantar que es a lo que venimos…
 
Te leo pero más bien escucho un canto que conmueve cuando la pena se transforma en arte y logra transmitir a los sentidos la sensibilidad del poeta, te ha quedado hermoso, una vez más felicidades por tu gran talento, abrazos poeta.
Holaaa Nancy, aquí seguimos cantando, con penas incluidas si hace falta; que cuando la tristeza llega si la conviertes en verso es menos tristeza.
Muchísimas gracias poeta y allá que te mando un escuadrón… de besos.
 
Pues estos acordes han sido totalmente de mi gusto, Alonso, y no digo más que como cante yo llueve (más todavía, jeje).
Excelentes versos amigo. Buen finde y un fuerte abrazo.
Pues que llueva, pero no te prives de cantar, que te lo agradeceré siempre doblemente… que al Levante le hace falta la lluvia, je je.
Un abrazote Luis entre estas novedades que nos han puesto en el portal.
 
A quién canto yo que no haya cantado
si sólo conozco de lo cercano
y los dioses no provocan
ni mi ira ni mi canto.
A quién canto yo si mi voz no alcanza
el tono de las voces que gritan a lo lejos,
a quién canto si no al pobre
que me encuentra o que me encuentro
y dice -mira, otro pobre.
Y a qué canto si patrias no quiero
ni banderas de colores
repletas de desertores;
a quién canto, apátrida de este cuerpo
que cuando logra arrancarse
es porque pena por dentro.
A qué canto yo si en el ruedo
únicamente
simpatizo con el ajusticiado,
con su bravura ante lo adverso,
con la sangre que también fluye por mi costado.
A quién canto yo, pobre infeliz,
que me enseñaron lo justo
y a mucho más no me atrevo;
quizás sea la ignorancia
el mayor de mis consuelos.
A quién canto yo con las ganas que ahora traigo.
Cantaré hoy al cielo,
a la tierra y a ese árbol
que creció en la dura roca,
como los que crecimos rodados,
echando raíz donde nadie,
nadie, pudo lograrlo.
Después si acaso, o a lo sumo otro día,
si permiten,
a otras cosas les canto.
Hermoso poema Alonso, sin duda versos cantores bellamente plasmados. Cantando se alegra el alma...dicen y cuanta razón hay.
Cordial saludo amigo un placer tus letras.
 
Hermoso poema Alonso, sin duda versos cantores bellamente plasmados. Cantando se alegra el alma...dicen y cuanta razón hay.
Cordial saludo amigo un placer tus letras.
Hola Luis… creo que es viernes y te deseo un feliz fin de semana, que aquí en el campo sólo se descansa el domingo y no siempre. Pero la ventaja es que podemos canturrear entre los árboles, je je.
Muchas gracias amigo y un abrazo.
 
Hola Luis… creo que es viernes y te deseo un feliz fin de semana, que aquí en el campo sólo se descansa el domingo y no siempre. Pero la ventaja es que podemos canturrear entre los árboles, je je.
Muchas gracias amigo y un abrazo.
Así es Alonso, Viernes por lo que queda de día. Feliz fin de semana y a cantar que los árboles acompañan. Gran abrazo desde Madrid.
 
¿A QUIÉN CANTO?

A quién canto yo que no haya cantado
si sólo conozco de lo cercano
y los dioses no provocan
ni mi ira ni mi canto.
A quién canto yo si mi voz no alcanza
el tono de las voces que gritan a lo lejos,
a quién canto si no al pobre
que me encuentra o que me encuentro
y dice -mira, otro pobre.
Y a qué canto si patrias no quiero
ni banderas de colores
repletas de desertores;
a quién canto, apátrida de este cuerpo
que cuando logra arrancarse
es porque pena por dentro.
A qué canto yo si en el ruedo
únicamente
simpatizo con el ajusticiado,
con su bravura ante lo adverso,
con la sangre que también fluye por mi costado.
A quién canto yo, pobre infeliz,
que me enseñaron lo justo
y a mucho más no me atrevo;
quizás sea la ignorancia
el mayor de mis consuelos.
A quién canto yo con las ganas que ahora traigo.
Cantaré hoy al cielo,
a la tierra y a ese árbol
que creció en la dura roca,
como los que crecimos rodados,
echando raíz donde nadie,
nadie, pudo lograrlo.
Después si acaso, o a lo sumo otro día,
si permiten,
a otras cosas les canto.
Es precioso tu poema, yo también te pido que sigas cantando así de bien, jajaja Me ha encantado, un beso!
 
¿A QUIÉN CANTO?

A quién canto yo que no haya cantado
si sólo conozco de lo cercano
y los dioses no provocan
ni mi ira ni mi canto.
A quién canto yo si mi voz no alcanza
el tono de las voces que gritan a lo lejos,
a quién canto si no al pobre
que me encuentra o que me encuentro
y dice -mira, otro pobre.
Y a qué canto si patrias no quiero
ni banderas de colores
repletas de desertores;
a quién canto, apátrida de este cuerpo
que cuando logra arrancarse
es porque pena por dentro.
A qué canto yo si en el ruedo
únicamente
simpatizo con el ajusticiado,
con su bravura ante lo adverso,
con la sangre que también fluye por mi costado.
A quién canto yo, pobre infeliz,
que me enseñaron lo justo
y a mucho más no me atrevo;
quizás sea la ignorancia
el mayor de mis consuelos.
A quién canto yo con las ganas que ahora traigo.
Cantaré hoy al cielo,
a la tierra y a ese árbol
que creció en la dura roca,
como los que crecimos rodados,
echando raíz donde nadie,
nadie, pudo lograrlo.
Después si acaso, o a lo sumo otro día,
si permiten,
a otras cosas les canto.
Tú cantas a la vida, para mí está claro... Y no entiendes de ataduras inventadas, ni de partidismos obtusos, ni de fronteras, ni de endechas sin razón. Cantas del agua, del viento, de la lluvia, del amor, de todo lo que es amable e inocente... Y yo disfruto tu canto y canto contigo. Hermosísimo. Un abrazo y no dejes de cantar.
 
Tú cantas a la vida, para mí está claro... Y no entiendes de ataduras inventadas, ni de partidismos obtusos, ni de fronteras, ni de endechas sin razón. Cantas del agua, del viento, de la lluvia, del amor, de todo lo que es amable e inocente... Y yo disfruto tu canto y canto contigo. Hermosísimo. Un abrazo y no dejes de cantar.
Hola Luz; es lo bueno de rescatar la inocencia y de encauzar lo que nos gusta o nos disgusta desde un punto que se pretende estable. Siempre digo que tuvimos suerte de nacer en esta parte del mundo, pero no hay que arruinarlo ni creerse más que los que no tuvieron esa suerte ni aun siendo nuestros vecinos. Y qué decir de la propia naturaleza a la cual deberíamos tratar como una madre.
Sigamos cantando, y por mucho tiempo.
Un abrazo, Luz, con alegrías y agradecimiento.
 
¿A QUIÉN CANTO?

A quién canto yo que no haya cantado
si sólo conozco de lo cercano
y los dioses no provocan
ni mi ira ni mi canto.
A quién canto yo si mi voz no alcanza
el tono de las voces que gritan a lo lejos,
a quién canto si no al pobre
que me encuentra o que me encuentro
y dice -mira, otro pobre.
Y a qué canto si patrias no quiero
ni banderas de colores
repletas de desertores;
a quién canto, apátrida de este cuerpo
que cuando logra arrancarse
es porque pena por dentro.
A qué canto yo si en el ruedo
únicamente
simpatizo con el ajusticiado,
con su bravura ante lo adverso,
con la sangre que también fluye por mi costado.
A quién canto yo, pobre infeliz,
que me enseñaron lo justo
y a mucho más no me atrevo;
quizás sea la ignorancia
el mayor de mis consuelos.
A quién canto yo con las ganas que ahora traigo.
Cantaré hoy al cielo,
a la tierra y a ese árbol
que creció en la dura roca,
como los que crecimos rodados,
echando raíz donde nadie,
nadie, pudo lograrlo.
Después si acaso, o a lo sumo otro día,
si permiten,
a otras cosas les canto.
Muy bello de principio a fin.
Saludos:
Paloma.
 
Este es un poema Vicent lleno de motivos y de principios para seguir analizando por qué se canta y por qué se escribe. En todos los versos hay una certeza que es la de estar vivo y ser capaz de apreciar lo que le rodea y los deseos y limitaciones de uno mismo.
Me ha encantado hay fuerza y humildad en el poema.
Abrazos, muchos;)
 
¿A QUIÉN CANTO?

A quién canto yo que no haya cantado
si sólo conozco de lo cercano
y los dioses no provocan
ni mi ira ni mi canto.
A quién canto yo si mi voz no alcanza
el tono de las voces que gritan a lo lejos,
a quién canto si no al pobre
que me encuentra o que me encuentro
y dice -mira, otro pobre.
Y a qué canto si patrias no quiero
ni banderas de colores
repletas de desertores;
a quién canto, apátrida de este cuerpo
que cuando logra arrancarse
es porque pena por dentro.
A qué canto yo si en el ruedo
únicamente
simpatizo con el ajusticiado,
con su bravura ante lo adverso,
con la sangre que también fluye por mi costado.
A quién canto yo, pobre infeliz,
que me enseñaron lo justo
y a mucho más no me atrevo;
quizás sea la ignorancia
el mayor de mis consuelos.
A quién canto yo con las ganas que ahora traigo.
Cantaré hoy al cielo,
a la tierra y a ese árbol
que creció en la dura roca,
como los que crecimos rodados,
echando raíz donde nadie,
nadie, pudo lograrlo.
Después si acaso, o a lo sumo otro día,
si permiten,
a otras cosas les canto.


Pues eso será otro día, hoy es de agradecer que nos compartas tu profundo canto.
Gracias Alonso por ser trobador generoso que comparte su grácil cantar.
Así cantan los jilgueros y ruiseñores, que nacen entre "pajas" y poco más necesitan para poder cantar.
Un gusto acompañarte y desear FELIZ NAVIDAD con lo suficiente para poder compartir tu sonrisa.
Vidal
 
Este es un poema Vicent lleno de motivos y de principios para seguir analizando por qué se canta y por qué se escribe. En todos los versos hay una certeza que es la de estar vivo y ser capaz de apreciar lo que le rodea y los deseos y limitaciones de uno mismo.
Me ha encantado hay fuerza y humildad en el poema.
Abrazos, muchos;)
Hola Valentina desde esta "frescoreta" en que hemos amanecido... pero que no nos quita las ganas decantar.
Besos hasta esos vientos y muchas gracias por ser vos quien sos.
 
Pues eso será otro día, hoy es de agradecer que nos compartas tu profundo canto.
Gracias Alonso por ser trobador generoso que comparte su grácil cantar.
Así cantan los jilgueros y ruiseñores, que nacen entre "pajas" y poco más necesitan para poder cantar.
Un gusto acompañarte y desear FELIZ NAVIDAD con lo suficiente para poder compartir tu sonrisa.
Vidal
Muchísimas gracias, Vidal, por compartir este espacio con todos nosotros y un abrazo con mis mejores deseos para el nuevo año... y para lo que queda de este, que ya se nos va... Feliz 2015 compañero.
 
¿A QUIÉN CANTO?

A quién canto yo que no haya cantado
si sólo conozco de lo cercano
y los dioses no provocan
ni mi ira ni mi canto.
A quién canto yo si mi voz no alcanza
el tono de las voces que gritan a lo lejos,
a quién canto si no al pobre
que me encuentra o que me encuentro
y dice -mira, otro pobre.
Y a qué canto si patrias no quiero
ni banderas de colores
repletas de desertores;
a quién canto, apátrida de este cuerpo
que cuando logra arrancarse
es porque pena por dentro.
A qué canto yo si en el ruedo
únicamente
simpatizo con el ajusticiado,
con su bravura ante lo adverso,
con la sangre que también fluye por mi costado.
A quién canto yo, pobre infeliz,
que me enseñaron lo justo
y a mucho más no me atrevo;
quizás sea la ignorancia
el mayor de mis consuelos.
A quién canto yo con las ganas que ahora traigo.
Cantaré hoy al cielo,
a la tierra y a ese árbol
que creció en la dura roca,
como los que crecimos rodados,
echando raíz donde nadie,
nadie, pudo lograrlo.
Después si acaso, o a lo sumo otro día,
si permiten,
a otras cosas les canto.
Me ha encantado este poema Alonso, muy lirico y con afirmaciones vitales que comparto totalmente. Muy bello. Un abrazo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba