Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
A sones de una música envolvente
y reo de la musa más sonora
me subo al escabel que da la aurora
a quien quiere escuchar la voz silente.
Persigo un pentagrama diariamente
prendido a la esperanza redentora,
adagios de caricia precursora
que entregan su milagro consistente
en algo de bondad, candor y aliento,
un poco de su impulso poderoso
y todo lo que dé su sentimiento.
A sones de un sonido deleitoso
se acerca la verdad que alada siento
en medio de este andarme proceloso.
y reo de la musa más sonora
me subo al escabel que da la aurora
a quien quiere escuchar la voz silente.
Persigo un pentagrama diariamente
prendido a la esperanza redentora,
adagios de caricia precursora
que entregan su milagro consistente
en algo de bondad, candor y aliento,
un poco de su impulso poderoso
y todo lo que dé su sentimiento.
A sones de un sonido deleitoso
se acerca la verdad que alada siento
en medio de este andarme proceloso.