Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Asido a tu frontal llegué sediento
al claro que me tienes prometido;
contento vi en tu luz sol aguerrido,
nutricio por ser suyo mi sustento.
Crecido –ya que das amor y aliento-
te llevo en el vigor a ti debido;
atento a tu milagro preferido
me elevo donde humano me presiento.
No importa si el albor llegó nublado
y fiera la maldad manchó precisa
tiñendo de inmundicias mi costado…
Contigo llega límpida la brisa
que sopla con fruición del Otro Lado
forjándome en el alma una sonrisa.
al claro que me tienes prometido;
contento vi en tu luz sol aguerrido,
nutricio por ser suyo mi sustento.
Crecido –ya que das amor y aliento-
te llevo en el vigor a ti debido;
atento a tu milagro preferido
me elevo donde humano me presiento.
No importa si el albor llegó nublado
y fiera la maldad manchó precisa
tiñendo de inmundicias mi costado…
Contigo llega límpida la brisa
que sopla con fruición del Otro Lado
forjándome en el alma una sonrisa.